Saint Laurent Spring 2026

Saint Laurent Spring 2026: La sastrería poética de Vaccarello encuentra su voz más suave

El imponente estanque de agua que estaba en medio de la rotonda, contenía un sinfín de platos de cerámica flotando y produciendo un relajante tintineo. Esta hipnótica instalación de la artista francesa Céleste Bousier-Mougenot, me hizo recordar aquel juego de feria que consistía en atrapar patitos de hule con una caña de pescar y si lograbas capturar alguno, ganabas un premio increíble. Bueno, aquí no pudimos embolsarnos un souvenir, pero si atestiguar la sublime belleza veraniega de Saint Laurent. 

Sorprendentemente, el vampiresco belga decidió presentar la colección bajo una soleada tarde, alejándose rotundamente del apasionado romanticismo que evoca la noche. De manera continua, Anthony Vaccarello rinde tributo a Yves al inmortalizar su guardarropa, pero esta ocasión ha decidido evadir tal inspiración y atribuir el deseo material a una generación de artistas pérdida: Stanton, Angus y Ellis. 

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    La belleza de sus prendas adule “una sensualidad sin dramatismo”. Sin embargo, desde el momento que una camisa militar de seda naranja sujetaba descaradamente una corbata retorcida y metida por ahí del tercer botón, asimismo, remitida a unos slutty shorts marrones con exuberantes dobladillos, y comprendías que era una ruptura deliberada con aquella estética kinky-chic que marcaron sus botas de cuero en febrero.

    Inesperadamente, el color regresó de las sombras, pero de una manera vibrante y determinada. Impulsó una actitud empoderada a la trapezoide silueta de los hombros con un juego de tonalidades cromática: ocre, amarillo, azul, marron y rosa. El contraste era descarado, pero solemne. La holgura esculpida sostenía la grandiosidad impecable de sus vaporosas camisas y pantalones drapeados con una cintura ondulante que sustituyó la rigidez de los trajes ejecutivos ‘80s, aunque hubo mayor variedad de chaquetas double-breasted con las mangas redobladas y uno que otro hecho de nailon. 

    La transparencia plástica era implícita y refugiante. Vaccarello dispuso una foto que mostraba a un joven Yves jugando al tenis y a un lugar suspendido en el tiempo: Fire Island. Le atrajo el año 1974, cuando el diseñador se refugió en los recuerdos, mientras vivía una época donde el caos reinaba y “la evasión servía como escudo contra el vacío”. Esa fragilidad la utilizó para revelar una sensualidad que nos dio un respiro del vértigo. 

    Es un corresponsal enfocado a demostrar un apasionante gusto por la moda, entretenimiento y belleza. La semana de la moda es su aperitivo favorito por degustar. Contacto: Email: alberto@badhombre.com || Instagram: alberto.jimenezs

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