El amor de Nate por la ropa, lo esta llevando a la ruina
Hay ciertos personajes que sufren por no tener una vida financiera sana, más aún si tienen una adicción a las compras. Pero Nate de Euphoria, demuestra que mantener las apariencias puede llevarlo a la bancarrota … y hasta perder un dedo del pie.
Cinco años después, todos siguen fingiendo que son exitosos y que el pasado quedó atrás. El rumbo que ha tomado Nate es bastante agitado. Intenta no ser como su padre, pero sabe muy bien que no puede verse como alguien derrotado. Se hace pasar por un exitoso promotor inmobiliario, que sin imaginarnos, tiene una situación financiera precaria, lo que lo orilla a meterse con gente muy peligrosa.

Sin embargo, no se abstiene de ser modesto. Prefiere gastar lo poco que le queda en ropa de lujo… y en un Tesla CyberTruck. Nate tiene una predilección exquisita por los diseños de Bottega Veneta. Va a la construcción con una sobrecamisa de cuero con estampado de franela en trampantojo, con un valor de casi 7000 dólares.
Y en efecto, Nate tiene la posibilidad de acceder a tales excesos, pero en su afán de mantener su estatus, tiende a sobregirar las tarjetas de crédito y gastar los fondos de inversión … incluso en su traje de novio confeccionado por Bottega Veneta.
Sin olvidar, las flores de 50 mil dólares que Cassie quería en la boda.

Nadie pone en duda su buen gusto. Pero la serie deja claro que su estilo de vida opulento también es un martirio. Quizá es consciente del precipicio en el que se encuentra, pero lo olvida cada vez que entra a Bottega Veneta a comprar una nueva polo de algodón bouclé de 800 dólares o unos zapatos Intrecciato de 1,500. No es el tipo que usa una sola prenda de cierto diseñador, él optará por un total look que haga valer cada dólar derrochado.
Puede que Nate luzca impecable hasta en una carne asada, pero en el fondo se siente miserable… más aún con Naz acechando su vida. Sus caprichos podrían ser parte de su sentencia si no se detiene. A menos que empeñe su Rolex.





Ramón Álvarez González
BUENA RESEÑA, frívola y envolvente. Su snobismo te atrapa para que la leas de principio a fin…