Ami Spring 2026: Elegancia contradictoria
No sé cuántas veces he usado la palabra “desenfado” para señalar la impertinente revolución estilística que pigmenta el verano. Me inquieta bastante el cambio radical que ha tenido esta temporada. De repente, todos aman lo preppy, aunque tratan de modificar el incongruente elitismo con una visión más humilde y sosegada: Ami es un claro ejemplo.
Presiento que él está intentando arduamente de redefinir su estética minimalista hacia una vibra casual al insertar un estilo más urbano, distorsionando aquella gentil y natural elegancia francesa que venía desarrollando en las últimas temporadas. En su lugar, apuesto por la experimentación que, aunque prometedora, termina siendo algo banal y monótona.



Disfrutando del anochecer al reunirnos en la histórica Place des Victoires, un susurro nos advirtió que esto sería algo fuera de lo convencional, digamos que una idealización del streetwear parisino; algo que represente “el barrio y hogar de Alessandro Mattiussi”. Este tipo de presunción que vanagloria este arquetipo tuvo el potencial suficiente para reinventar el clasicismo de Ami con la multitud de looks que rotaban alrededor de la estatua de Louis XIV.
Se optó por aumentar las tallas, proporcionado volumen con moderación y enfatizando ligeras alteraciones que mantenían la rectitud de la silueta, pero abrumadora por el layering que ostentaba una superposición dominante de chaquetas, abrigos y sobrecamisas de carácter funcional, mismos que fluyeron al ser ajustados con pantalones flare y shorts.



El uso de colores más vivos y alegres – pistacho, amarillo, gris – generó una inmediata atracción hacia un exceso moderado de prendas encimadas y desfajadas, con una insolencia que acentuó nuevos parámetros veraniegos, que difícilmente notemos en las calles.



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