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¿El mejor diseñador del mundo? Un algoritmo. Cómo la inteligencia artificial está cambiando la moda.

¿El mejor diseñador del mundo? Un algoritmo. Cómo la inteligencia artificial está cambiando la moda.

Los algoritmos controlan una gran cantidad de las cosas con las que interactuamos en nuestro día a día. La música que escuchamos. Los shows y películas que vemos. Las noticias que leemos. Y en un futuro no tan lejano… ¿la ropa que usaremos?

Tradicionalmente nos gusta pensar en los diseñadores como figuras elusivas que con ingenio, inspiración y moodboard y sketches, idean las prendas que terminan en nuestro armario.

Hoy, los algoritmos dejan de lado los sketches, inspiración y demás en el proceso de diseño de moda y crean prendas a partir de solo datos. Y en ocasiones lo hacen tan bien que ganan competencias internacionales de diseño. Alexa, muéstrame el armario del futuro.

Conjuntos diseñados por DeepVogue, un sistema de inteligencia artificial de diseño y ganador del segundo lugar en la Competencia Internacional de Innovación y Diseño de Moda del 2019 en China. Ganándole 14 diseñadores y siendo el único competidor no humano.

¿Cuál es el futuro de las innovaciones tecnológicas como la inteligencia artificial (IA) en la moda?, ¿Pueden llegar a desplazar el ingenio creativo de la mente humana y darnos justo lo que deseamos – de la misma manera que netflix nos sugiere con precisión nuestro próximo show favorito?, ¿Cómo está afectando el entero funcionamiento del mercado?

La IA en la moda está transformando todas las áreas del mercado, jugando un papel vital en todos los segmentos principales. El diseño, la producción, las cadenas de suministro, el comercio electrónico y el marketing son solo algunos de los segmentos de la moda que se ven afectados por la IA. Acorde a Statista, el valor del mercado de la IA en la industria global de la moda se colocó en los US$270 millones en el 2018 y está pronosticada a crecer a un ritmo de 36.9% anual, para llegar a los US$4.4 mil millones en 2027.

En el 2019 IBM condujo una investigación que concluyó que las marcas planean aumentan su inversión en IA de la siguiente manera: 85% en la planeación de la cadena de suministros, 85% en el pronóstico de demandas y tendencias, 79% en inteligencia del consumidor, 75% en marketing y publicidad, 73% en operaciones en tienda y 73% en precios y promociones.

Valor del mercado de inteligencia artificial en la industria global de la moda 2018 – 2017. Statista.

En este momento, la prioridad para las marcas y retailers parece ser el pronóstico de tendencias y es aquí en dónde están sucediendo la mayoría de las innovaciones.

La tarea de un buyer de tienda es ordenar la cantidad de piezas y estilos que asegurará a las tiendas el éxito financiero, basándose en ventas previas, su buen gusto e instinto de hacia dónde se dirigirán las tendencias. Por ejemplo: un comprador puede pensar que si vendió 500 pares de tenis blancos, tal vez puede vender 1,000 la siguiente temporada, o tal vez la siguiente temporada las personas habrán superado la tendencia y pedirá menos piezas. A su vez, esta información dice a los directores de merchandising en las marcas la mezcla de piezas – tenis blancos, flats o tacones – que necesitan en su colección para alcanzar sus objetivos financieros. 

Pero en la era de la IA, las cosas se ven distintas.

Tal es el caso de StitchFix, un servicio de suscripción que se promueve como un stylist personal, este servicio envía a tu casa una selección de prendas basada en tu talla, gusto, búsquedas, preferencias de cortes rangos de precio, fit, tu historial de compras y devoluciones y hasta tus pines en pinterest. Todo esto es procesado por inteligencia artificial para luego enviar directo a tu casa justo lo que no sabías que querías.

StitchFix.

En 2018, la empresa (que pasó de start up a compañía cotizando en la bolsa de valores en solo 6 años, con una valuación de US$1.6 mil millones de dólares) introdujo también el diseño híbrido. Proceso en el cual a través de la recolección de datos, la compañía es capaz de crear nuevos diseños, aprovechando su capacidad de identificar los gustos de compra y los huecos en el mercado.

Digamos que a las personas les gusta el tie dye esta temporada y también las faldas asimétricas. Este algoritmo propondría una falda asimétrica con estampado de tie dye y estudiaría la probabilidad de éxito comercial de la pieza basado en la recolección de datos de sus 3 millones de usuarios.

El Director de Algoritmos en StitchFix, describe este proceso como selección natural. Tendencias, nacen, mueren y otras sobreviven. Su algoritmo a menudo sabe cuál diseño exacto sobrevivirá. A pesar de tener una operación casi enteramente basada en un algoritmo, en ninguna parte de la página web se menciona el uso de inteligencia artificial, la compañía incluso se refiere en femenino al “stylist”.

Otras iniciativas como Choosy, se describen como la “primer democracia de la moda”. La compañía cuenta con un algoritmo propio que estudia los estilos, colores, cortes, siluetas y piezas que están en tendencia, para entonces crear diseños que siguen las tendencias actuales. Una muestra de estos estilos es producida y si prueba ser comercialmente exitosa en su plataforma, se produce en mayores cantidades, eliminando riesgo de pérdidas y exceso de inventarios.

Pero eliminando también la creatividad e innovación.

Por su lado, Amazon – el vendedor de ropa número uno en EUA – cuenta con propuestas como el Prime Wardrobe, un servicio de suscripción que justo como StitchFix, sugiere a sus usuarios marcas y prendas, basándose en una encuesta que recolecciona datos sobre su talla, preferencias en estampados, colores, si se identifican como edgy o preppy, partes del cuerpo que les gusta resaltar… Tras tener un perfil de estilo estudiado por un algoritmo, Amazon envía hasta 8 prendas por mes, basadas en tu perfil y puedes pagar lo que desees conservar y devolver lo que no te gusta – para que Amazon recolecte más datos sobre el tipo de prendas que no son de tu agrado.

Craig Crawford, Ex – Vicepresidente de Tecnologías de la Información en Burberry y experto en el área de tecnología y moda cuenta para el Financial Review: “Cuando sabemos tanto sobre lo que te gusta y cómo vives, podemos sorprenderte con cosas que tienen una propensión real a interesarte. Me encanta la moda, pero el sistema actual no funciona muy bien. Creo que la oportunidad de solucionarlo reside en la tecnología. ¿No sería fantástico si todas las tiendas funcionaran a la perfección para sus clientes? ¿Si producimos bajo demanda para eliminar desperdicios? ¿Si pudiéramos rastrear un producto a lo largo de su ciclo de vida?”

Pareciera que ese mítico discurso de Miranda Priestly en The Devil wears Prada, donde se recita el ciclo de las tendencias y el viaje de un suéter color azul cerúleo, que sale de la mente de Yves Saint Laurent y termina en la sección de descuentos, necesita una actualización que contemple a los algoritmos.

¿Estamos listos para que una máquina diseñe nuestra ropa?

Alexa, muéstrame mi próxima camisa favorita.

 

 

 

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