{"id":23381,"date":"2022-02-08T11:01:55","date_gmt":"2022-02-08T17:01:55","guid":{"rendered":"https:\/\/badhombreskin.com\/?p=23381"},"modified":"2022-02-08T11:01:55","modified_gmt":"2022-02-08T17:01:55","slug":"belleza-cuidado-y-masculinidad-una-relacion-fragil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/badhombremagazine.com\/skin\/belleza-cuidado-y-masculinidad-una-relacion-fragil\/","title":{"rendered":"Belleza, cuidado y masculinidad: Una relaci\u00f3n fr\u00e1gil"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Primero que nada, quede claro que el t\u00e9rmino belleza usado en este art\u00edculo refiere al cuidado f\u00edsico y de estima de los hombres, no a los c\u00e1nones est\u00e9ticos hegem\u00f3nicos. Dicho esto, iniciar\u00e9.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p>Los hombres hemos quedado relegados en los temas de belleza y cuidado, pues hemos instaurado el estereotipo que ello tiene que ver con la feminidad como un invento y ant\u00edtesis de la hipermasculinidad. M\u00e1s all\u00e1 del uso de <em>shampos<\/em>, fijadores para cabello, y desodorantes los usos de estos solo reflejan las ideas arquet\u00edpicas de lo que debe ser un hombre: una figura con poder, rodeado de mujeres y que carece de vulnerabilidad. Basta ver la publicidad que montan las marcas para llegar a un segmento que representa millones para ellos, pero que hasta hace poco no sab\u00edan c\u00f3mo llegarles. La f\u00f3rmula lleg\u00f3 con productos de belleza y cuidados masculinos revestidos de hombr\u00eda y \u201c<em>salvajismo<\/em>\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Para ser un hombre de verdad, debes actuar y lucir lo m\u00e1s lejano a la delicadeza femenina. Un hombre que procura su cuidado f\u00edsico y emocional desciende en su posicionamiento en el gremio de lo masculino. La idea de que un hombre de verdad tiene que lucir fuerte, rudo y autosuficiente c\u00f3mo signos de virilidad. Nosotros los hombres debemos alejarnos de las apariencias d\u00e9biles, vulnerables y todo aquello que nos separa de las mujeres y sus pr\u00e1cticas (como si las mujeres solo vivieran para ello). Entonces, si las mujeres usan cremas, lociones, mascarillas, tratamientos y dem\u00e1s, por autom\u00e1tico se desecha.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Un s\u00edntoma m\u00e1s del machismo y la fragilidad que vivimos los hombres.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/badhombremagazine.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/BADHOMBRE-SEBASTIAN-URDIALES-8.jpg?resize=1300%2C1950&#038;ssl=1\" width=\"1300\" height=\"1950\" \/><\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas me tope con una marca de lociones y cremas que ayuda a corregir arrugas, l\u00edneas de expresi\u00f3n y ojeras. Sin embargo, la marca ten\u00eda como nombre &#8220;marcas de guerra&#8221;. Nuestra relaci\u00f3n con el cuidado y la belleza es tan vulnerable que tenemos que dotarla de hipermasculinidad. No podemos usar una crema para nuestro rostro sin perder lo varonil. No podemos usar un gel, crema o cera para el cabello sin pensar en que podemos atraer a docenas de chicas. No podemos ir a una barber\u00eda sin llamarle sal\u00f3n de belleza. No podemos entrar a un negocio cuya principal funci\u00f3n es la est\u00e9tica de nuestro cabello y\/o barba sin antes sentirnos en un ambiente de total hombr\u00eda d\u00f3nde las calaveras, las barbas, la cerveza y todo aquello que nos haga ver rudos est\u00e9 por encima de todo. Solo faltar\u00eda golpearnos el pecho mientras hacemos sonidos de batalla. Porque para nosotros los hombres el acceso a los cuidados solo son permitidos si no nos hacen ver como \u201cdelicadas flores\u201d que procuran el amor propio.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/badhombremagazine.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/BADHOMBRE-SEBASTIAN-URDIALES-10.jpg?resize=1300%2C1950&#038;ssl=1\" width=\"1300\" height=\"1950\" \/><\/p>\n<p>Replantear las relaciones y puentes que tendemos con los espacios y las marcas para nuestros cuidados es elemental si queremos revertir las ideas absurdas entre la feminidad y lo varonil, pues esta idea solo refuerza la fragilidad sobre la que se construye lo masculino y sus estereotipos, adem\u00e1s de perpetuar discursos sobre las mujeres y sus roles.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>El cuidado de nuestro cuerpo y emociones son tareas a\u00fan pendientes en nuestra agenda. Desde las revisiones m\u00e9dicas con un especialista (ur\u00f3logo) pasando por la salud emocional y mental, hasta el de nuestra piel, cabello y todo aquello que nos haga sentir plenos, en armon\u00eda y sobre todo, la sensaci\u00f3n de hacer algo por nosotros mismos sin la tensi\u00f3n de no parecer afeminado. Normalizar los espacios y las marcas sin la carga de la hipermasculinidad, pues francamente qu\u00e9 floreja ir a una barber\u00eda pintada de negro con calaveras con barbas largas, tatuajes, pues la diversidad de hombres no siempre corresponde a la hegemon\u00eda del macho alfa.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primero que nada, quede claro que el t\u00e9rmino belleza usado en este art\u00edculo refiere al cuidado f\u00edsico y de estima de los hombres, no a los c\u00e1nones est\u00e9ticos hegem\u00f3nicos. 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