Serena Williams lleva su fuerza al Royal Oak
Serena Williams sabe lo que significa vivir bajo el reloj. Durante años, cada punto, cada pausa y cada segundo importaron en la cancha. Su colaboración con Audemars Piguet toma esa relación con el tiempo y la convierte en un objeto que también habla de quién es fuera del tenis.
El nuevo Royal Oak Cronógrafo Automático «Serena Williams» combina una caja y un brazalete de cerámica blanca con una esfera de nácar rosa. A primera vista, el contraste llama la atención. De cerca, aparecen los detalles que definen al Royal Oak: el bisel octagonal, las superficies satinadas y pulidas, y una construcción que hace de la precisión parte de su diseño.

Williams participó en la creación de esta edición limitada de 38 mm, que reúne dos cualidades presentes a lo largo de su carrera: fuerza y sensibilidad. El rosa introduce calidez sin restarle carácter al reloj; el blanco deja que su forma y sus texturas hablen por sí solas. Incluye, además, una correa de caucho rosa para cambiar por completo su apariencia.

En el interior está el calibre 6401, el nuevo movimiento de cronógrafo integrado de Audemars Piguet. Para quienes disfrutan mirar más allá de la esfera, el fondo de zafiro permite ver sus acabados y la masa oscilante de oro rosa. Es una pieza pensada para apreciarse tanto por delante como por detrás.
La relación entre Serena y la manufactura lleva más de una década. Este reloj llega en un momento en que su historia ya no cabe en una sola definición: atleta, empresaria y productora son capítulos de una trayectoria que sigue moviéndose. Limitado a 500 piezas, el Royal Oak que lleva su nombre captura algo de esa idea: el tiempo avanza, pero siempre queda espacio para decidir qué hacer con él.




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