Josh O’Connor demuestra que la elegancia también se divierte y rebela
El estricto código de vestimenta que demanda Cannes no impidió que la masculinidad se divirtiera. Pese a que el clásico esmoquin tiende ser la opción predilecta de los caballeros, la extravagancia tomo el control de sus guardarropas. Un sentido de individualidad reseteó sus mentes, a favor de un enfoque creativo subversivo y trascendente. Josh O’Connor, también decidió sumarse al movimiento al lucir una nueva clase de relajada sastrería.
Al lado de su stylist Harry Lambert, decidieron probar un estilo más original y peculiarmente notorio — un modo de alterar la sosa elegancia que usan los galanes invitados. En el momento que aterrizó O’Connor al destino turístico, lució una singular camisa western verde y crema de Prada, sosteniendo un envidiable bolso jumbo de gamuza.
Este rodent boy se convirtió en toda una sensación kitsch. Con un bohemio total look de Valentino, refrescó la figurada gentileza varonil de ponerse solamente unos pantalones y una t-shirt blanca en la mañana, con su desenfadado blazer cuadriculado y unos suaves jeans rectos 60s.


En el estreno oficial de su nuevo film ‘The Mastermind’ lució un flamante e incorrecto bloque de colores tenues que pigmentaron su exquisito traje double-breasted.
Su auténtica y rozagante estética alcanzó un nivel de brutal informalidad al ponerse un abrigo oversize militar ‘Nosferatu’ con una linda camiseta verde con un estampado floral, agregando un digno broche ‘Carrie Bradshaw’ a su imponente solapa.

Aunque la restricción sucumbe el futuro de las alfombras rojas, perpetuamente, habrá alguien que estará dispuesto a rebelarse y otorgarle sabor al tradicionalismo como el valeroso y alegre Josh O’Connor.




PUBLICAR UN COMENTARIO