Louis Vuitton Spring 2027: Un verano muy Pharrell
¿Te imaginas a alguien surfeando en un traje cruzado sesentero marrón con un jacquard floral? En Louis Vuitton es posible. Consciente del insoportable bochorno que azota la capital francesa, Pharrell Williams orquestó una escenografía que aliviaba el calor sofocante: una pared de agua de unos diez metros de altura, dividida para crear la impresión de una ola rompiendo.
Para todos aquellos que soñaban con darse un chapuzón en el Sena —o bueno, en la costa francesa—, fue la oportunidad perfecta para disfrutar de la brisa marina y la suavidad de la arena de Virginia Beach, el lugar que ha inspirado al diseñador estadounidense a confeccionar un guardarropa ideal para quienes desean huir de la oficina rumbo a la playa.




Williams se ha encargado de producir shows de escalas descomunales tan memorables como sus diseños. Su obsesión por el agua lo llevó a crear trajes desenfadados conformados por blazers largos de dos botones, de corte relajado y hombros suaves, y pantalones amplios de tiro alto pigmentados en tonos desaturados —beige, marfil y pistacho—, tan refrescantes como una ola.
Expresando la actitud despreocupada del surf de una forma elegante, ciertamente el estilo gorpcore que ha implementado durante su estadía en Louis Vuitton ha tomado un giro vacacional, alejándose del rigor sartorial. Entretanto, una ola rompió con la formalidad e hizo que su utilitarismo tropical fuera más dinámico mediante abrigos tipo bata de lana bouclé y una chaqueta M65 de mezclilla con bolsillos tácticos.
Ciertamente, se percibió que el outerwear recibió mayor atención con la variedad de bombers universitarias acolchadas y sweaters de cuello de tortuga, contradiciendo un poco el mensaje de libertad veraniega. Sin embargo, la inspiración —que más bien evocaba el momento en que los surfistas se abrigan después de nadar en temperaturas frías— hizo que la sofisticación urbana de Williams resultara aún más cercana gracias a un impermeable amarillo y unos jeans acampanados con efecto deslavado.




De hecho, el brillo exótico de una chaqueta fleece con estampado de caparazón de tortuga destellaba tanto como otra de cocodrilo en tono musgo. Rematada con bermudas de mezclilla y sneakers “Combi”, evidenciaba la serenidad de un paisaje costero. La vibra de lujo relajado con toques joviales eleva la sofisticación de la maison a un ritmo vertiginoso, apostando por fantasías reconfortantes plasmadas en camisas blancas —y también en un cárdigan— adornadas con palmeras de lentejuelas.
Además de un traje gris de silueta acampanada con manchas de neumático cubiertas de incrustaciones en forma de hojas, los bolsos elaborados con alfileres y cuentas que simulaban las formas de los corales —y otros con un efecto de malvavisco forrado con espuma viscoelástica— equilibraban la propuesta de Williams de hacer el verano tan agradable como único, así como su traje de neopreno revestido con el monograma… y una bicicleta.



PUBLICAR UN COMENTARIO