Saint Laurent Spring 2027: Anthony Vaccarello propone una nueva forma de seducir
Un humo espeso inundaba el recinto brutalista de concreto que alberga la Bourse de Commerce. Tal dramática performance, obra del artista Fujiko Nakaya titulada “Cloud #07145”, dejaba entrever una masculinidad envuelta en una delicadeza finamente elaborada que Saint Laurent ha masterizado.
Ciertamente, la atmósfera oscura enmarcó una reflexión acerca de la sobriedad como herramienta de seducción. Así como Miuccia Prada y Raf Simons, Anthony Vaccarello también coincide en que es necesario alejarse un poco de la dependencia de la ostentación, enfocándose en una precisión que haga suspirar desde el interior.




Para una maison que intenta evocar el desenfreno y el libertinaje de la noche, resulta bastante llamativo que esa filosofía sea adaptada también para las mañanas. El diseñador, que intercede entre lo masculino y lo femenino, y entre lo indecoroso y lo contenido en un glamour nada pulido, demuestra con su visión que la sensualidad perdura incluso en lo moderado.
No plantea ser revelada.
Su ideal de chic urbano —con influencias en los años 80— alimenta su narrativa sobre elevar la ropa común, dándole su inimitable giro elegante. Entre la neblina, resaltaban hombros marcados que sostenían blazers grises y negros de corte triangular y botonadura sencilla —que en realidad estaban adornados con joyas incrustadas— y que se mezclaban entre sí.
La silueta lánguida de los trajes era tan ligera como un soplo de viento, dejando vislumbrar también brazos fornidos descubiertos por chalecos ajustados, rematados con pantalones flare de tiro alto. Incluso un windbreaker de explorador confeccionado en tafetán pigmentado en un tono verde ácido irradiaba sensualidad. Lo mismo ocurría con los jerséis de cuello en V combinados con pañuelos a juego.




“Me gusta ese contraste, algo muy de la vieja escuela mezclado con algo muy, muy contemporáneo”, comentó Vaccarello. “Queríamos aligerar la silueta, quitar las estructuras de la chaqueta y hacer que todo fuera verdaderamente fluido y mucho más suave”, una idea evidenciada por la magnífica construcción de un blazer de hombros anchos en color menta.
Alejándose de la formalidad y utilizando el flou y el tailleur como herramientas eróticas, la comodidad no es sacrificada banalmente. Vaccarello incorpora un mensaje de diseño más intencionado, haciendo que su gabardina de hombros curvados en tejido dorado fundido conviva con los fabulosos zapatos oxford de plástico, cuya punta alcanza los 20 centímetros. Un exhibicionismo permeado por la idea de la omisión.



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