Leyendo ahora
ADIÓS, 2020! Tenoch Huerta protagoniza la última historia del año

ADIÓS, 2020! Tenoch Huerta protagoniza la última historia del año

Avatar

Tenoch Huerta —o Too Much Huerta como le dice su PR durante el shoot— se ha convertido en los últimos años en uno de los actores mexicanos más relevantes de su generación. Su trabajo abarca cine y televisión, en producciones tan grandes como Narcos, en Netflix o como protagonista en la nueva Purga.

Hijo de Monarcas —que también produce, se estrenó en el último Festival Internacional de Cine de Morelia y, si los rumores son ciertos, sólo hay señales que el trabajo de Tenoch seguirá su ola de expansión rebasando fronteras (incluso de países ficticios).

“Un artista sin nada que decir pues nada más es un figurín” – Tenoch Huerta

Para Tenoch Huerta el decir y actuar de la misma manera no es mas que sentido común, y algo básico dentro del cuestionamiento del ser humano; no hay que buscar mas allá que adaptarse en las realidades que compartimos y trabajar en conjunto para mejorarlas. El actor no se pierde en una inexistente búsqueda de constantes retos vanales y superficiales, sino que busca contar historias que formen parte de las realidades de muchos, sin dejar de pensar ni decir lo que el cree y quiere compartir.

Ahora, el actor nos relata un poco del fin del 2020 y el comienzo de un nuevo año, los aprendizajes que nos deja y los posibles cambios de los cuales, queriendo, podríamos formar parte en este nuevo 2021.

 

Botas: Mezcalero Boots

E: ¿Qué representa para ti el 2020?
T: En términos personales y laborales, tuvo que ver mucho el crecimiento laboral, comenzando desde 2019 pero particularmente en 2020 se lograron varias cosas, salió chamba en Estados Unidos, se concretaron más proyectos en México. En 2019 grabe La Purga, después en 2020 grabe otra peli para Amazon y creo que hubo un cambio muy importante, en término de narrativas, de personajes, representaciones, que me gustaría mantener en esa dirección y creo que de esa manera el 2020 se volvió un año importante no solo para mi carrera, sino a nivel social. Ahora, punto y aparte, la pandemia es un momento doloroso, horrible para millones de personas, que no están perdiendo solo a seres queridos, que ya es suficientemente trágico, sino están perdiendo trabajos, oportunidades de desarrollo, están perdiendo muchísimo, y eso te impacta. Si la tragedia humana no te duele o no te impacta, pues ¿Qué clase de persona eres?. Espero que podamos pasar esta tragedia y salir adelante, creo que es algo que hacemos todos los seres humanos, especialmente los mexicanos, somos muy resilientes y yo creo que nos va a ir muy chido.

E: Creo que si algo caracteriza a este año, es la lista de sucesos, eventos sociales; BLM, la pandemia, el 9 de Marzo, las elecciones presidenciales de EE.UU., y creo que eres alguien conocido por hacer representaciones de realidades, e imaginarios que son cercanos a personas, ¿Cómo crees que podría ser esto de impacto para los consumidores de estos productos?

T: Pues yo creo que tiene que ver con que la gente se vea representada en la pantalla, creo que en mi caso, pues mucha gente se siente identificada conmigo porque me veo y actúo cómo cualquier otra persona. Creo que hay una sobrerrepresentación de un genotipo en los medios de comunicación, y una subrepresentación de otros, entonces en esta subrepresentación, somos mayoría, la mayoría de los mexicanos somos de piel morena, venimos de clase media baja o baja, entonces creo que mucha gente se identifica con eso. Creo también les resuena mi discurso personal, pero sobre todo mi discurso artístico, que tiene que ver con posturas de la vida, que personajes hago y porque los hago, o como los abordo, lo importante de hacerme familiar con mis personajes y que sean humanos, que sean un hombre común, un hombre común y tal vez en situaciones extraordinarias.

Creo que mi discurso no es nada más como actor, fuera de las historias que cuento, si no también lo que yo digo, lo que sale de mi boca, y son opiniones que yo no pensé que fueran a resonar con tanta gente, pero pues resulta que sí, han vivido situaciones similares y pues les ha resonado, pero nunca fue mi intención. Jamás fue mi intención poner un tweet y que explotara en las redes cuando dije que al apoyar pensáramos en apoyar el tan necesario Black Lives Matter, empezáramos a hablar del racismo en México. Me sorprendió que las peores críticas, los peores señalamientos o incluso los ataques más racistas los recibí de gente de mi propio gremio. Mucha gente se involucró y ahora ya es un tema, y es un tema que ya permeó al colectivo, a la gente común y no necesariamente un tema de académicos o de sociólogos, es un tema de discurso común entre la gente. Eso esta chido, esta padre, que si bien nunca lo busqué, jamás busque ser vocero de nada, ni ser el la figura que represente nada, yo nomas soy un actor, y se acabó. Soy un ser humano al que le abrieron micrófonos porque es actor, si no lo fuera nadie me pelaría, siendo honestos. Pero nunca fue así de “Claro, yo voy a ser el paladín de la justicia, o el paladín del antirracismo”, no, ni siquiera tengo con que, inclusive yo he caído en actitudes racistas, machistas, clasistas, ¿cómo todo mundo no? Pero luego en conversaciones personales dices algo y eso resuena y dices “ay weey”, pues entonces hablemos de lo que a los dos nos duele, lo que nos interesa, finalmente un artista sin discurso, un artista sin propuesta, un artista sin nada que decir pues nada más es un figurín. Es como cuando dicen que el arte que no cuestiona no es arte, es decoración, si no cuestiona, no propone, si no se reflexiona sobre el arte, pues estas haciendo decoración, y el actor que no lo hace, pues nada más es un figurín.

E: Ahora, si bien no fue algo que tu buscaste, pero ahora que la gente te sigue, eres alguien a quien la gente escucha por cierto discurso, ¿buscas ahora mantener este discurso apegado a los papeles con los que trabajas?

No, porque yo tengo un discurso y luego tengo una carrera, yo tengo una carrera que corresponde a un discurso que he tenido toda la vida. Ósea a mi nunca me ha importado involucrarme en proyectos que no resuenan, que no tengan algo que decir, pero no ha sido algo como “ahora como ya tomé esta bandera, ahora ya voy a hacer esto”. Nah, que pinche hueva. Me aborrece el volverse esclavo de tus filias o de tus fobias, porque no creces. Yo ya desde hace rato pensaba que esta de la chingada hacer ciertas representaciones, y a veces uno las tiene que agarrar porque pues es lo que hay ¿no?, pero otras veces les puedes dar la vuelta y lo haces. Yo trabajo en lo que quiero y en lo que me gusta. Dicen por ahí que lo que piensas, dices y haces debe de parecerse, y yo intento que lo que pienso, digo y hago se parezca. Luego checas y ves que, por ejemplo, ciertas ideas, que yo tenía hace tres años, veo tweets de entonces y digo “estaba bien pendejo”, y otros que digo “no, acá me falto ser mas radical”, uno va madurando y creciendo, pero amarrar tu carrera a las filias y a las fobias es medio tedioso, además tienes que estar cuestionándote tus filias y tus fobias todo el tiempo y pues así te vuelves decrépito. Te oxidas, y te prohibes, si es padre estarse cuestionando, igual que es muy cansado, pero una vez que lo aprendes y estás en sintonía con todo esto, es divertido y está chido, y enfrentas cosas nuevas. Yo soy muy enemigo del “busca retos en la vida, tienes que hacer cosas que nunca has hecho”, eso es una mamada, como si la vida fuera un pinche videojuego. No, la vida se mueve y en la vida trabajas en donde puedes, tan, tan, y en ese adaptarse a la vida, no hay que tenerle miedo a que la vida cambie, porque aunque no quiera, va a cambiar. Lo mejor es cuestionar todo el tiempo y adaptarse. Por eso mi discurso hoy puede ser uno, y tal vez en cinco años no, tal vez sí, tal vez se radicalice, no lo se, pero lo cierto es que ahorita estoy en congruencia con ese discurso, y me gusta.

E: A principios de año siempre están los famosos propósitos de Año Nuevo, en el 2021 ¿Qué cambios te gustaría ver en ti y en panoramas más amplios?

La paz mundial (risas)… Creo algo que nos vendría bien, a nosotros, a toda Latinoamérica, igual específico en México, es dejar esta triada de “ismos” tóxicos; racismo, clasismo y machismo. Si pudiéramos encerrarlos sería maravilloso, pero pues eso es complicado, son procesos históricos, tomó 500 años llegar al punto tan horrible en donde nos encontramos tal vez tome otros 500 años salir de ahí, pero la idea es que sigamos cambiando, y no temerle al cambio. Ya a un nivel personal, pues me gustaría que hubiera proyectos más grandes, más trabajo, obviamente quiero cosas para mí, cosas para mi familia, cosas para mí país, pero digamos, los alcanzables, los inmediatos y los que sí están bajo mi control, es poder estar en paz, nada más. Alguna vez me dijo un terapeuta “yo no aspiro a la felicidad porque honestamente ni siquiera sé si existe”. Aspiro a estar en paz, y con eso es suficiente.
Los cambios a mi alcance son estos: felicidad, amar a mi gente, que mi gente esté bien. Los que están más allá de mí, pero que sí quisiera y trato de luchar por ellos… te digo que este Cancerbero, esta bestia de tres cabezas: racismo, machismo, clasismo; espero que lo podamos derrotar. Hay mucha resistencia, pero va a suceder al final del día.

E: Esperemos.
T: Y ser parte de ese empuje es un honor. No es una lucha personal, ni es algo que yo pueda tomar como mío. Simplemente cada quien somos una pequeña pieza. Somos una gotita de agua de un tsunami que está reclamando un cambio importante en los paradigmas.

La pandemia precisamente nos enseñó que, si tienes a tanta gente condenada a la pobreza y a la desigualdad, por condiciones que no son ni siquiera su culpa, simplemente nacieron en el lugar “equivocado” y con el color de piel “equivocado”, o con los genitales “equivocados” entre las piernas, o la orientación sexual “equivocada” entonces está condenada al sufrimiento. ¿Qué pinche sociedad estamos creando? ¿Por qué verga estamos en sociedad? Estamos en sociedad para echarnos pan entre todos; si no vamos a echarnos pan entre todos, entonces dejemos de ser una sociedad, dejemos de hacernos pendejos y vivamos la ley de la selva. Aquí estamos en sociedad. Si no pensamos en todos, si no nos va bien a todos, entonces no le va bien a nadie. Es poco a poco y creo que, si no estamos todos metidos en esto, va a ser muy complicado.

E: Ahora regresando al 2020 y hablando de discrrimminación, movimientos tipo Black Lives Matter, el 9 de marzo… quisiera saber si han tenido algún impacto sobre ti.
T: Claro, no manches. De unos años para acá me he hecho muchas preguntas, me he confrontado con mucha gente que me ha dado sacudidas en el alma. Me han hecho ver un chingo de pendejadas que yo estaba haciendo. Y claro que me han impactado. No sé, yo siento que cada vez me estoy sintiendo más cercano a mí mismo y me voy sintiendo más cercano a la gente que amo, mucho más sensible, mucho más abierto, mucho más armonizado. Y la neta es que sí me he sentido más feliz. Entonces han influido, ¿me explico? Sí me han impactado a nivel personal. Sobre todo han impactado en mis relaciones con otros y en mi relación conmigo mismo. Eso es lo chido, es como arte, ¿sabes? Los movimientos sociales son lo más poético que hay, porque te haces preguntas. El arte es cuestionarte cosas y cuestiona para destruir; esa mamada de que el arte construye es una pendejada. El arte es para destruir, ¿y cómo destruye el arte? Cuando te cuestionas tú. Cuando tú te cuestionas, lo que haces es pensar lo que estaba mal antes para construir algo nuevo. Cuestionarte es desmontar, es destruir.
Muchos movimientos lo que han provocado en mí es desmontar un montón de cosas. Otras no. Pero sí me han impactado de maneras muy chidas, muy positivas. O, por lo menos, yo me siento mejor. Me siento más en paz. Digo, a lo mejor soy un perfecto patán idiota, pero lo cierto es que sí me ha ayudado a sentirme más contento, más feliz, más en paz.

E: Ahora, de qué manera influye en ti como actor, ver discriminacción dentro del campo laboral, hablábamos hace rato de sub representaciones de ciertos grupos, o estereotipación.
T: Creo que lo más terrible, independientemente de una subrepresentación o una representación equivocada, es que están invisibilizados. Dime, rápido, a botepronto, un actor negro, afromexicano, exitoso en la televisión. ¿Kalimba? Tal vez Kalimba nada más. Bueno, su hermana. ¿Quién más se te ocurre? Y son nueve millones, más o menos, los que hay en México. Y nada más hay dos; eso sí, bien talentosos y hermosos los dos carnales. Pero, ¿quién más? Ahora, indígena que se reconozca indígena. No mestizo, porque aparte del mestizaje es un mito. ¿Un indígena que se reconozca indígena y tenga éxito en la televisión u otros medios?

E: Pues digo, sí sé porque fue nominada al Oscar hace dos años, pero fuera de Yalitza, ¿quién te digo?
T: ¿Pero cuántos personajes parodia hechos por blancos o mestizos hay de afromexicanos o indígenas? Hay cientos, ¿me explico? Y simplemente estoy lanzando la pregunta. Alguna vez preguntó Jumko Ogata, una chica afromexicana defensora de los derechos y académica, en una plática que tuvo con algunos amigos, con cuántos sectores de la televisión o del cine nos identificábamos. Y nos quedamos callados. Todos nos quedamos callados. Yo creo que México es un país de los primeros a los que llegó el cine, donde hace muchísimo, hace más de un siglo hace un cine, y yo no recuerdo en épocas recientes en la Época de Oro obviamente sí había a un moreno que no fuera fresa y no fuera discriminado, que sea el guapo de la película, que no salga a violar, matar o robarle a la güera, sino que se enamore y que tengan un amor bonito. Y luego ya la tragedia sobre la pareja y lo que tú quieras. No estoy criticando a nadie ni diciendo que están mal. Simplemente lanzo la pregunta que Jumko me lanzó a mí: ¿con cuántos personajes de la tele o el cine se identifica la gente? No el que quiere ser. ¿Qué personajes o qué actores te hacen pensar “yo soy como esa morra”? Y no hablemos de la comunidad gay, LGBT, porque no salen del estereotipo del gay de estética, esa representación es falsa. ¿Dónde están y qué se está haciendo con el discurso?

La clase baja siempre es grotesca, violenta. Cada vez que se habla de la clase baja, todo el mundo mata, todo el mundo viola, todos son alcohólicos, o todo el mundo sufre, sufre, sufre. Y cuando hablamos de la clase alta: todos son blancos, todos son guapos, a todos les va bien, todos son cool. Tienen por ahí alguna cosilla medio mala onda, que no está chida, pero ninguno mata, viola, roba, estafa gente. Ninguno lo hace. Pueden ser envidiosos, pero siempre aprenden la lección y cambian. Y los prietos no, los prietos siempre terminamos matando a alguien.

Esta estigmatización de un fenotipo, de un origen social, de un indicio de alguna ideología… porque ahora resulta que si eres de izquierda eres violento, eres naco, eres pobre, eres prieto, eres resentido. Como todos estos calificativos que te lanzan. Yo la verdad soy de izquierda. “¿Entonces por qué ganas dinero? ¿Por qué cobras?” Pues porque trabajo. No sé qué tenga que ver ser de izquierda con no cobrar. “¿Por qué no regalas tu dinero?” Porque no, para eso pago impuestos.

Me acuerdo que alguna vez un actor… activista, muy involucrado en ayudar a comunidades, en ayudar a gente, siempre en la lucha, muy chingón y que yo respeto mucho, me dijo “Tú no te puedes quejar, porque tú ya llegaste. Tú ya no tienes derecho a hablar”. Y yo dije “Ah, cabrón. ¿O sea ya me puedo sentar a chupar contigo, en lugar de servirte los tragos, y por eso ya no puedo hablar?”. Lo hubiera esperado de otra persona. Estas son las resistencias que encuentro y que son resistencias irracionales.

 

Botas: Mezcalero Boots

 

E: Se viene el 2021 y para ti vienen Hijo de monarcas, Mare, ¿Cómo crees tú que estos proyectos pueden ser relacionables para las personas que los consumen?
T: Pues, por ejemplo, Hijo de Monarcas es de un chavo que es migrante, esta en Nueva York, es científico genetista, que es de Angangueo, a donde llegan las mariposas monarcas, y él justo está obsesionado con las mariposas monarcas, las estudia, de Angangueo se muda a Nueva York. Ahí es conductor de uno de los programas de investigación de la edición de los colores de las alas de la mariposa. Y él está pasando por un proceso de transformación importantísimo en su vida. Creo que eso le viene bien a la película, como reflexionar. Me parece una historia bien bonita.

Está La Purga, su quinta entrega, donde los personajes principales y los héroes de la película son mexicanos. Ya no son los malvados o las víctimas para el white savior, no, aquí somos los brown savior. Ana de la Reguera y yo somos como los héroes de la película y eso a mí me parece bien interesante. Digo, relacionándolo. Igual las películas quedan espantosas (risas) y yo aquí hablando. Pero la neta lo que hay detrás, las representaciones que hay en estas películas me parecen muy chidas. Y es curioso cómo en Estados Unidos están más abiertos a eso. Es mucho más fácil en Estados Unidos que se entienda. Les dices que tienen muchos privilegios y te dicen “Sí, sí es cierto”. Acá les dices que tienen muchos privilegios y “No, cállate, pinche chairo resentido, naco, indio feo horroroso”, y yo me quedo como – “Te iba a decir que yo también, pero bueno”.
Son esos proyectos y la neta estoy bien emocionado. Espero que les vaya de lujo, y estoy seguro de que les va a ir de lujo.

E: Muchas gracias, Tenoch.
T: Gracias a ustedes, Feliz Año, feliz Navidad atrasada, y a toda la bandita, sobre todo a los que más duro ha golpeado este año, espero puedan encontrar consuelo el año que entra. De la manera más rápida y profunda posible.


En esta historia: Toda la moda, American Eagle Outfitters
Fotografía: Salvador Hernández
Estilismo: Daniel Vásquez
Pelo y maquillaje: Jessica Díaz
Producción: Alejandro Peregrina

Agradecimientos especiales a Cielo Serrano Spa.

© 2020 BADHOMBRE CREATIVE STUDIO S.A. DE C.V. Hecho en México.