Al fin el sexo en la TV se siente real
Todos aman que el romance fluya en una historia, aunque extrañamente muchos se obsesionan más con los jadeos y gemidos que deliran los protagonistas. Ciertamente, las escenas de sexo ha tomado un papel más relevante y equilibrado en las tramas de series y películas.
¿Recuerdan cuando Outlander nos dejaba pasmados con el apasionado galanteo entre Claire y Jamie Fraser? ¡Lo descaradamente pervertido y sucio que eran sus primeras temporadas! ¿O lo descabelladamente alocado que fue Heated Rivalry? Sin dejar de lado la relación tormentosa de Lucy y Stephen en Tell Me Lies. ¡Ah! y cómo Bridgerton nos mostró el lado más furtivo de la aristocracia, oculto bajo refinados frocks y etéreos vestidos de corte imperio. Y que decir de Sex Education.

Aparentemente, el buen sexo regresa a la pantalla.
Si eres de aquellos que disfrutan el abundante contenido que existe en las plataformas de streaming o visitar el cine cada jueves de estreno, notarás que muchas historias se han vuelto más cachondas. Entre lo pérfido y romántico que fue Wuthering Heights, destacaba lo excitante que era ver a Jacob Elordi como un sádico herido por el egoísmo de su amada.
La lujuria y la pasión elevan el apetito a niveles insólitos, aunque es bastante juguetón el tono en el sexo es representado. Algo notorio es que muestran la realidad física del acto: sudor, piel aferrada y expresiones involuntarias. El regreso del erotismo “real” frente al sexo coreografiado y vacío.

No todo es performativo. Se deja claro que la belleza sexual puede ser cruda e intensa. El placer no queda relegado a una fantasía teatral ni perfectamente calculada. Aunque el sexo se represente dentro de parámetros seguros y consensuados, resulta novedoso que el deseo pueda sentirse más allá de la pantalla.
No todo es performativo, mostrando claramente que la belleza sexual es cruda e intensa. El placer no queda relegado a una fantasía teatral ni calculada. A pesar de que el sexo está regido en parámetros seguros y consensuados, es novedoso que el cachondeo se puede sentir fuera de la pantalla.

El sexo forma parte de nuestras de vidas, pero cuando es bellemente filmado, revela esos deseos más trastornados y locos que guardamos en la intimidad. En ese sentido, ese anhelo no resulta tan banal en la realidad.



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