El resurgimiento del Clean Boy Aesthetic, la redefinición del autocuidado masculino
Los “chavitos bien” han marcado una pauta sobre imponer un estilo de vida saludable y primorosamente casual. Aquellos influencers que inundan TikTok y Youtube con interminables rutinas de skincare, haciendo pilates y disfrutando un matcha — ofrecen un contenido ideal que se diferencia del performance instagramero.
El autocuidado se ha convertido en un oportuno tema masculino y de negocios. En reels, nos muestran un lado más refinado, aspiracional y despreocupado nombrándolo “Clean Boy Aesthetic”. El orden, la limpieza y el ejercicio forman parte de su dinámica que imitar ciertos aspectos del estilo preppy. Digamos que es una extensión desenfadada que únicamente emplea la neutralidad colorida (azul, blanco, gris, café y verde) de sus prendas minimalistas y la fortuna. Se atreven a experimentar con la feminidad y ese lado conservador del hombre, mezclando la vibra cunt que emite el mustio core.
Nada estrafalario, todo debe reflejar paz. Este aesthetic tiene sentido si todo se centra en tu ser. Este resurgimiento se ha dado con una preocupada Gen Z con su apariencia y pulcritud. Adoran el journaling y una barba bien afeitada, tan lisa como el mármol. Roberto Gallegos y Jorge Patiño se han convertido en sus máximos exponentes referenciales.
Su bienestar es lo más importante.
Esto no es un upgrade de la metrosexualidad, es una prevalente autoconciencia.



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