bordado

Bordado en la ropa masculina: Una opción más para personalizar tu estilo

El bordado de hilos vive en cualquier prenda que te puedas imaginar, desde las gorras, hoddies, las chaquetas, los jeans, calcetines y hasta en complementos como las mochilas, todo con el objetivo de  darle un toque personal o de estilo propio.

De esta manera, la técnica del bordado ha evolucionado a través de los siglos. Así, sus inicios fueron asentados por las manos de artesanos y artesanas, que transmitieron la cultura de sus comunidades a través de simbolismos grabados con hilos sobre prendas de un gran valor monetario y artístico. Dicha técnica manual, poco a poco ha sido reemplazada por el producto de la innovación tecnológica: las máquinas, las cuales han permitido un ágil procedimiento, pero a su vez, la extinción de los procesos tradicionales.

En este sentido, la versatilidad del bordado en la ropa para hombres, permite que pueda ser  usada para vestimentas típicas de una región o para estilizar aquellas prendas más contemporáneas como una gorra o hasta calzado.

¿Te gustó este artículo?

Suscríbete y recibe lo mejor de BADHOMBRE directo en tu correo.

    En primer lugar, es necesario conocer la sorprendente historia que hay detrás del bordado, pues es un arte que lleva años perfeccionándose. En México los podemos ver en la vestimenta típica de nuestros pueblos originarios, los cuales aportan detalles sumamente artesanales, principalmente en la vestimenta de las mujeres como los huipiles, y en los hombres, sobre las guayaberas.

    Asimismo, el bordado está presente en prácticamente todas las culturas del mundo desde hace siglos. Aunque las técnicas pueden variar, algunas puntadas son casi universales, y el principio del uso de la aguja es casi siempre el mismo.

    Es preciso señalar, que el bordado ha estado presente en distintos momentos históricos, prueba de ello, es la existencia del objeto bordado con mayor antigüedad, encontrado en la tumba del faraón Tutankamón. De la misma forma, en el continente americano, miles de años antes de los grandes imperios, ya se trabajaba esta técnica de hilado sobre tela, como lo demuestran los hallazgos en una necrópolis de la costa peruana.

    Por otro lado, en el Imperio chino, esta técnica tuvo gran auge con la ruta de la seda, para posteriormente trasladarse a Inglaterra, donde se perfeccionó mezclándolo con piedras preciosas. A partir de esto, en toda Europa se popularizó dicha técnica hasta llegar a los nuevos territorios conquistados por los países europeos, para así dar paso a la indumentaria típica de esas regiones.

    Lamentablemente, durante muchos años, al bordado se le ha considerado como una actividad menor, reservado únicamente para las damas con cierto rango social, a las cuales se les inculcaban valores como: la paciencia, la serenidad, la calma, la gentileza y la sensibilidad. Sin embargo, su uso se ha vuelto a popularizar gracias a la industria de la moda, la cual ha vuelto vigente una técnica que ya era tomada como obsoleta, permitiendo que todos puedan llevar, de alguna forma, una pieza de bordado en su ropa.

    Una de las maneras actuales de hacerlo, es mediante el uso de las máquinas, mismas que permiten personalizar por medio del uso de hilos en distintos diseños. Por ejemplo, una sudadera que pareciera ser similar a cualquier otra, puede volverse única, limitada y especial, añadiéndole un bordado.

    Estos diseños en hilo pueden ser llamativos, sobrios u originales. Asimismo, puede ser algún logotipo curioso que llame la atención; cualquiera que sea, debe estar elaborado de forma adecuada, empleando una combinación de colores especiales con elementos claros y bien diferenciados.

    Así, en la moda ready to wear, la incursión del bordado en la ropa masculina, también es una realidad. Aquí unos ejemplos.

    PUBLICAR UN COMENTARIO

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.