7 consejos para cuidar del corazón. Una máquina que debes procurar

Hoy, 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del corazón, un órgano que debemos cuidar ampliamente cuidando lo que comemos y preservando un estilo de vida saludable dentro de lo posible. Cobra especial sentido recordar este día ya que nuestro país se ubica en primer lugar en cuanto a obesidad infantil y es el segundo en obesidad en adultos.

A nivel mundial, 1 de cada 3 adultos muere a consecuencia de una enfermedad cardiovascular, y hasta 85 por ciento de ellos son secundarios a infarto del corazón o a un problema a nivel del cerebro.

Contreras Villaseñor, investigador de la UNAM explica que de 2016 a 2017 la tasa de mortalidad en tratamiento del infarto en México fue de casi 30 por ciento. En cambio, en Alemania o Japón fue de 2 por ciento. Recomienda que desde los 40 años de edad la probabilidad de presentar fibrilación auricular (ritmo cardíaco irregular) aumenta el 0.5 por ciento de sin embargo, más de 75 tiene una probabilidad de 10 por ciento de presentar este problema.

La importancia del corazón en el cuerpo humano

De acuerpo con la revista internacional National Georaphic, en un artículo, explica que el corazón es un órgano muscular que bombea sangre por todo el cuerpo a través del sistema circulatorio, que está formado por el corazón, la sangre y los vasos sanguíneos.

“La sangre bombeada transporta oxígeno y nutrientes a los tejidos y órganos a través de los vasos sanguíneos, mientras se lleva desechos metabólicos como el dióxido de carbono (CO2)”, explica la WHF (Federación Mundial del Corazón).

¿Cómo funciona el corazón?

Funciona impulsando la sangre mediante dos movimientos: sístole y diástole, comenta a National Geographic el doctor João Vicente da Silveira, médico cardiólogo del Hospital Sirio Libanes de San Pablo, Brasil.

La sístole es un movimiento de contracción por el cual la sangre es bombeada hacia el interior del cuerpo. Mientras que la diástole es el movimiento de relajación del músculo en el que el corazón se llena de sangre.

Así, la actividad circulatoria es fundamental para mantener vivos los tejidos y garantizar sus funciones, destaca João Fernando Monteiro Ferreira, médico cardiólogo del Instituto del Corazón (InCor) del Hospital de Clínicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de San Pablo y presidente del Consejo de Administración de la Sociedad Brasileña de Cardiología.

7 consejos para prevenir enfermedades asociadas al corazón

La OMS (Organización Mundial de la Salud) advierte que la mayoría de las enfermedades cardiovasculares se pueden prevenir abordando hábitos conductuales, tener una sana alimentación y practicar ejercicio.

  1. Llevar una dieta sana y equilibrada: consumir alimentos saludables como verduras y cereales. Evitar la sal y los alimentos picantes que contribuyen a elevar la presión arterial y destaca la importancia de beber de dos a tres litros de agua cada día.
  2. Hacer ejercicio regularmente: según la OPS (Organización Panamericana de la Salud), las personas que no hacen actividad física suficiente “tienen entre un 20% y un 30% más de probabilidades de morir prematuramente que aquellas que sí lo hacen”.
  3. No fumar: según la OPS, se estima que la exposición a productos derivados del tabaco es responsable del 10% de todas las muertes ocasionadas por ECV. Al dejar de fumar, el riesgo de enfermedad coronaria se reduce a la mitad dentro de un año.

  1. Evitar el alcohol: no existe un nivel seguro para beber alcohol y los efectos perjudiciales que produce superan ampliamente cualquier posible beneficio protector. Si bien beber menos puede reducir el riesgo de ECV, la evidencia muestra que la situación ideal para la salud es no beber nada.
  2. Realizarse chequeos médicos periódicamente: esto contribuye a determinar y controlar el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Entre las mediciones más importantes la federación mundial destaca: la presión arterial, el colesterol y el nivel de azúcar en sangre.
  3. Controlar el estrés: ya que provoca que las arterias se contraigan, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, especialmente en las mujeres. Ante esto, es necesario hacer ejercicio, respirar profundamente, relajar los músculos y hacer tiempo para las cosas que el paciente ama son algunas de las acciones que pueden ayudar a controlar los niveles de estrés.
  4. Consultar a un profesional de la salud y tomar la medicación prescrita: es posible que los pacientes con mayor riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca o un accidente cerebrovascular deban tomar medicamentos para reducir su riesgo.

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