Blue Balls, los mitos, realidades y las soluciones para esta condición
¿Cuántas veces la sesión de besos ha subido de tono comenzando un encuentro sexual que se ve prometedor, pero por una u otra razón este no se logra? ¿O simplemente te has encontrado en una situación sumamente excitante por varios minutos sin que la eyaculación esté dentro de los planes? Todos hemos vivido esto. Sin embargo, para los hombres y también algunas mujeres, el vivir esta situación puede ser no sólo frustrante, sino también dolorosa.

Mejor conocida como blue balls (bolas azules) o en el caso de la mujer “vova azul”, la hipertensión epidémica se refiere al dolor escrotal causado por una acumulación de sangre en los testículos o la vulva y áreas circundantes cuando te excitas sin haber un orgasmo y eyaculación para aliviar esa presión.
Cuando te excitas, las arterias que llevan sangre a los órganos reproductores, (al pene, en el caso del hombre) se expanden, permitiendo un mayor flujo sanguíneo que finalmente termina traduciéndose en una erección. Sin embargo, si el exceso de sangre se queda ahí sin tener una liberación, la presión que ejerce puede volverse dolorosa e incómoda.

El que exista esta acumulación de presión sin posteriormente haber una liberación, puede ocasionar que parte del oxígeno en la sangre sea absorbido por el tejido de los genitales, tornando el color de la sangre a un tono azulado, que conforme a las palabras del urólogo Richard K. Lee, M.D., del Colegio Médico Weill Cornell, le otorga el nombre tan famoso a esta reacción.
Si bien, este fenómeno puede ser relativamente común y puede provocar angustia a quien lo padece, afortunadamente este dolor testicular no causa ningún daño a largo plazo, según informa Gigi Engle, sexóloga certificada. El mito de que las blue balls son peligrosas, nace de la idea que los hombres necesitan liberar su eyaculación, lo cual, en ocasiones, configura una presión para tener sexo, lo que sin duda, es una práctica coercitiva sumamente negativa. Así, recuerda que cualquier interacción sexual debe tener un consentimiento entusiasta.

Como ya señalamos, las “bolas azules” no son peligrosas, pero si el dolor es intenso, prolongado o acompañado de algún otro síntoma, se puede tratar de un indicio de una condición más grave como varicocele, una dilatación anormal de las venas de los testículos o torsión testicular, lo que sucede cuando uno de tus testículos se retuerce impidiendo el flujo sanguíneo. Así que, si tu dolor dura más de unas cuantas horas o se acompañan de enrojecimiento, hinchazón o fiebre, necesitas visitar a tu médico o urólogo para saber qué es lo que está pasando.
Si es que estás pasando por un episodio de blue balls, los médicos señalan que no hay algún tratamiento basado en la investigación, por lo que indican que tú mejor opción ante una situación como esta, es solo eyacular. Si esto no es posible por alguna razón, puedes tomar una ducha fría o aplicar una compresa fría, esto puede ayudar a contraer los vasos sanguíneos y reducir las molestias, así como aliviar la hinchazón.

Otro de los consejos que han dado sexólogos, es hacer un poco de actividad física, esto ayudará a drenar la sangre de los genitales y distraerte, lo que servirá de mucho para aliviar las molestias. Asimismo, señalan que si el dolor es demasiado, puedes utilizar un poco de ibuprofeno, siempre bajo supervisión de tu médico.
Es claro entonces, que las blue balls no se pueden prevenir, lo único por hacer es eyacular cada vez que te excitas. Sin embargo, los expertos destacan que tomar descansos prolongados durante el sexo o cambiar de posición demasiadas veces antes de terminar, puede aumentar el riesgo de experimentar con más frecuencia esta condición.

Cuéntanos si te ha pasado y si estos consejos te ayudaron. Recuerda que es preferible las blue balls a manipular a alguien para sostener relaciones sexuales. Además, la masturbación siempre puede ser una buena solución.

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