Hasta 30 días sin eyacular. ¿Qué beneficios tiene practicar la retención seminal?

Semen retention o retención de semen en español, es una de las últimas modas sexuales entre los hombres para alejarse de los malos hábitos como la pornografía y poder concentrar la mente en el presente preservando la energía sexual para distribuirla en otras actividades como el ejercicio o planear proyectos. ¿Qué sabemos hasta la fecha sobre esta práctica?

¿Qué es la retención de seminal?

La retención de seminal es básicamente no eyacular en un periodo determinado de tiempo, que va desde una semana, un mes o incluso más. Depende el nivel de experto de la persona. Uno de los fines es alejarse principalmente del consumo excesivo de pornografía o el sexo, que muchas veces utilizados para calmar alguna necesidad interna como por ejemplo la ansiedad, convirtiéndose así en una adicción.

Lo que se ejercita es el autocontrol mental de no ceder ante los impulsos sexuales que rebasan el cuerpo sin límite que salen a flote cuando cargamos con mucho estrés, cansancio o ansiedad, pues recordemos que durante el sexo o la masturbación, nos entregamos completamente al placer haciéndonos sentir mejor.

Todo esto es por la energía sexual

De hecho, no es casualidad que después de eyacular siéntamos bienestar, pues durante el acto el cerebro secreta diversos químicos y hormonas, entre ellos la dopamina, misma que da una sensación de felicidad y motivación, así como también la oxitocina, una hormona que disminuye la secreción del cortisol (la hormona del estrés) y a la que también se le denomina la hormona del amor.

Este combo de hormonas sin duda genera bienestar al cuerpo, ayuda a la interacción social y otorga una sensación de bienestar. Pero no todo es miel sobre hojuelas, pues mucha de esta energía solo es vaciada, “desperdiciada” del cuerpo volviéndose cansado sin que tenga un propósito.

La perspectiva de la retención de semen es bastante mística en el sentido de energías pues retoma el concepto de energía sexual del sexo tántrico como la más grande e importante energía que es capaz de generar el cuerpo ya que es energía de vida. el punto está en distribuir o enfocar esa energía en actividades que construyan al cuerpo como ejercicio, energía para emprender proyectos, tareas, actividades del trabajo etc.

Toma especial fuerza, cuando en un mundo actual, donde la sexualización está en todos lados y desde una edad temprana, es fácil ceder ante los impulsos sexuales que están a la orden del día, como por ejemplo la pornografía. Y si a esto le sumamos el estrés de todos los días, nos damos cuenta de que erotizar nuestro cuerpo no solo sea una actividad saludable, sino una salida únicamente para “sentirnos mejor”.

Masturbarse o tener sexo sin eyacular, así como no hacer ninguna de las dos puede sonar descabellado, sin embargo, hay quienes han puesto práctica el ejercicio por 30 días o incluso 40, y aseguran que la vida les cambió para siempre, principalmente porque les da estabilidad mental, fortaleza, autocontrol para no ceder a lo que el cuerpo les mande, sino obedecer a la mente. Un proceso que para nos principiantes es difícil.

Algunos de los beneficios de la retención de semen abarcan diferentes ámbitos como los siguientes:

Mental

  • Más confianza y autocontrol
  • Menos ansiedad y depresión
  • Mayor motivación
  • Mejor memoria, concentración y función cognitiva general

Físico

  • Mayor vitalidad
  • Aumento del crecimiento muscular
  • Cabello más grueso, voz más profunda
  • Mejora de la calidad del esperma (en caso de buscar un embarazo)

Espiritual

  • Relaciones más profundas
  • Mayor fuerza vital
  • Mejor felicidad en general

Sin embargo, quedan dudas y desde luego prejuicios. Estos últimos generados por ideologías machistas de que el hombre siempre tiene que eyacular, tiene que sacar “la leche” sino le duelen o inflaman los testículos.

Algunos videos que meustran sus beneficios

¿Qué pasa con los espermatozoides si no hay eyaculación?

Lo primero que debemos saber es que en una eyaculación tradicional, los espermatozoides se crean en los testículos y viajan a través del conducto deferente, donde se mezclan con el líquido seminal. Luego, el semen viaja a través de la uretra y sale del pene. Con la retención de semen, este proceso se altera. Al igual que con la vasectomía, que impide que los espermatozoides terminen su viaje, los espermatozoides no utilizados se descomponen y se reabsorben en el cuerpo. No es que se quedan todo el tiempo en tus testículos.

¿Existe algún riesgo con la retención de semen?

En general, la retención de semen no conlleva ningún problema, pero hay algunas cosas a considerar. Es importante tener en cuenta que, si bien muchos practicantes se sienten muy mejorados con la práctica, no todos tendrán una experiencia positiva. Para algunos, puede resultar doloroso o incómodo abstenerse de eyacular o provocar hipertensión epididimal [también conocida como “bolas azules”], que es una afección leve en la que los testículos duelen por la excitación sin orgasmo. Pero esto sucede solo cuando ya existe una excitación y el líquido seminal ya va en camino, no por no eyacular.

Algunas investigaciones que respaldan este hecho

Es un tema complicado y que hace falta investigar. Sin embargo, no significa que todas las afirmaciones sean falsas.

En 2018, los investigadores realizaron una revisión sistémica de estudios sobre la duración de la abstinencia eyaculatoria y las características del semen. La evidencia sugiere que un período de abstinencia de menos de un día, en lugar de un período de abstinencia más largo, está relacionado con una mejora en la motilidad de los espermatozoides.

En un estudio con animales realizado en 2007, los investigadores descubrieron que los receptores de andrógenos en el cerebro, que ayudan al cuerpo a utilizar la testosterona, estaban más bajos con la masturbación frecuente.

En un pequeño estudio de 2003, los investigadores documentaron un vínculo entre la eyaculación y los cambios en los niveles séricos de testosterona. Entre los 28 voluntarios, los niveles de testosterona alcanzaron su punto máximo al séptimo día de abstinencia.

En un estudio de 2000 sobre atletas masculinos, los investigadores encontraron que la actividad sexual no tenía un efecto perjudicial en el rendimiento deportivo, pero tener relaciones sexuales dos horas antes de una competencia sí podía hacerlo.

Así que aquí lo tienes, ¿te animarías a no eyacular empezando por una semana? ¿O es o ya es mucho para ti? Los parámetros son subjetivos, pero lo más interesante de todo esto, es la relación entre la energía sexual y el poder hacer otras actividades. Será cosa de probar si es eficiente o no.

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