En México 8 de cada 10 suicidios son varones. La urgencia de atender la salud mental masculina
La salud mental no es un juego, es un tema serio que si no se atiende a tiempo puede terminar en una tragedia como accidentes por el abuso de sustancias ilícitas o incluso el suicido. En México 8 de cada 10 suicidios ocurren en varones, mientras que el 14.1% de los hombres de 60 a 95 años declara estar poco satisfecho o insatisfecho con su vida actual. ¿Qué ocurre con la salud mental de los hombres? ¿qué se puede hacer para detener esas alarmantes cifras?
En general los hombres atienden menos su salud, y ni que decir cuando se trata de la mente y las emociones. Además del cáncer de próstata y el testicular; la depresión, ansiedad y la adicción al alcohol son tres de los trastornos que más afectan a los hombres. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las tasas de suicidio masculino representan aproximadamente el 79% de todas las muertes por suicidio en las Américas.

Una de las mayores barreras de los hombres al hablar de su salud mental es la misma construcción cultural de la masculinidad, que en muchos aspectos es restrictiva al sentir, expresar y comunicar emociones, pues por décadas el ideal de hombre se ha construido con base a valores como valentía, fuerza, control y poca expresividad de emociones relegándolo a las mujeres. El resultado ha sido catastrófico al punto de que los varones les cuesta trabajo pedir ayuda y muchas veces la soledad los lleva al suicido o consumo de sustancias legales o ilegales.
Para desenmarañar la complejidad que rodea la psicología masculina, conversamos con el Dr. Everardo Castro (Doctor en Psicología, Maestro en Psicoterapia de la Adolescencia, Psicólogo clínico. Adscrito a Grupo Punto de Partida), quien nos señala desde un enfoque profesional y con base en su experiencia, cada una de las principales barreras que ve en los hombres en terapia, las medidas de acción e incluso los rangos de edad en que los varones están más expuestos a situaciones de riesgo derivadas de una mala gestión de emociones.
¿Cuál es la primer barrera o dificultad que notas en tus pacientes en consulta?
Dr. Everardo Castro: La principal dificultad que existe con los hombres es que no llegan a terapia. Entonces hay una dificultad para que los hombres accedan y acepten que quieren ayuda y eso tiene que ver en parte por la construcción de género donde los hombres no piden ayuda, no pueden ser débiles, no pueden expresar si se sienten tristes.
En los hombres hay una idea de no buscar ayuda o tardarse mucho y normalmente cuando van a buscar ayuda en la parte médica o psicológica, las problemáticas ya se agravaron.
Apunta, que, si bien existe una mayor conciencia sobre las consecuencias de una mala salud mental, sigue habiendo estigmas por aquellos que van al psicólogo o psiquiatra. Sin embargo, en los jóvenes hay un poco más de apertura para buscar ayuda o para hablar. En los hombres con el paso del tiempo nos tendemos a ser más rígidos, cerrados, más inaccesibles. Yo diría que de 40 años para arriba es muy complicado, que acepten recibir ayuda psicológica, hay excepciones”.
De acuerdo con tu experiencia, ¿Cuáles son las problemáticas más frecuentes en la población masculina?
Dr. Everardo Castro: Principalmente llegan con el abuso de sustancias: alcohol y otras drogas ilegales, como la marihuana, depresión (diferentes tipos de depresión) y en algunos casos problemas de manejo de ira, de explosividad.
¿Cuál es tu interpretación de estas problemáticas en los hombres?
Dr. Everardo Castro: En el caso de las sustancias psicoactivas, el primer efecto que tiene, incluido el alcohol es desinhibir a la persona. En este sentido, muchos hombres acuden al alcohol, la cocaína y la marihuana como un lubricante social para desinhibirse e interactuar en diferentes grupos; segundo, como lubricante sexual para atreverse a ligar, porque sienten que son atractivos y seguros, y también que cuando las personas se encuentran bajo alguna droga se permiten expresar las emociones y se permiten llorar.
Con respecto a la depresión, señala que hay variaciones en cuanto a cómo se desarrolla el trastorno en la población masculina, porque en muchos casos es lo contrario a lo que asociamos comúnmente como depresión como llorar, estar triste, no tener ánimos. En su lugar, los hombres presentan ataques de ira, agresión e irritabilidad.
Los hombres tendemos a gritar más, enojarnos más, agarrarse a golpes pero las personas no lo ubican como depresión porque no lloran o no se levantan de la cama porque tienden a tener un comportamiento “funcional”, pero todo el tiempo están neuróticos y eso es algo que las personas no ubican que detrás de eso es muy probable que haya una depresión.
Bajo este constructo social, no es de extralar que pase desapercibido contemplarlo como opción, pues los hombres agresivos no están mal vistos socialmente, incluso que el hombre grite laboralmente o en la familia es visto como alguien de carácter, algo muy diferente a las mujeres.

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¿Por qué los hombres no hablan sobre salud mental?
- Alguna de las respuestas más comunes es:
- “He aprendido a afrontarlo”
- “No deseo ser una carga para nadie”
- “Me da mucha vergüenza”
- “Existe un estigma negativo en torno a este tipo de cosas”
- “No quiero admitir que necesito apoyo”
- “No quiero parecer débil”
- “No tengo con quién hablar”
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Conocer las emociones entonces es importante en la psicología y esencial para salir delante en un proceso psicológico. ¿Qué tanto estamos los hombres involucrados con nuestras emociones?
Dr. Everardo Castro: Creo que en general hay una gran desconexión porque el ideal de hombre 50 años atrás, que sigue vigente, los hombres tenemos que ser estoicos, siempre en control, no llorar, no sentir miedo, estar calmado y tomar las mejores decisiones, entonces si uno ve detrás de eso, no se puede mostrar emociones o no se deben de sentir y la única emoción que medianamente está permitida es la agresividad para defender, porque un hombre sabe agredir si alguien lo ataca.
En consulta les pregunto ¿qué sientes? Y muchas veces responden con un pensamiento en lugar de emoción, que está pensando algo, entonces muchas veces en lugar de decir “estoy enojado o triste”, dicen “tengo un problema en el trabajo”, te tienden a referir ideas, más que emociones.
La buena noticia es que después de la pandemia por COVID, se habla más de los problemas mentales particularmente en los hombres y hubo más sensibilización, lo que sin duda abre la conversación para que llegue la ayuda y no llegar a los momentos trágicos. Especialmente entre los más jóvenes.
Cada etapa de la vida tiene retos, pero en la actualidad ¿qué rango de edad crees que es más vulnerable y a qué tipo de problemáticas?
Dr. Everardo Castro: Si hablamos por ejemplo de intento de suicidios, entre los 18 y los 30 se concentra la mayor parte de casos en hombres y de muertes. De hecho, en realidad el número de mujeres es un poquito más elevado que hombres, pero en realidad nacen más hombres que mujeres y qué pasa, pues que entre los 16 – 18 años a los 30 años muchos hombres mueren, sea por intentos de suicidio o por acciones impulsivas como conducir alcoholizado o agarrarse a golpes.
En los hombres es una etapa muy peligrosa de morir y si hablamos de donde podríamos trabajar más sería en este grupo de edad. Sería importante trabajar porque es donde se pierden muchas vidas.
Otra barrera de gran peso es la deficiencia o encarecimiento de buenas redes de apoyo que crean los hombres, pues hacen que el camino de la depresión sea más solitario, y difícil de salir ante las adversidades emocionales.
Bajo su experiencia, las mujeres se intentan suicidar más veces que los hombres, pero los hombres lo consiguen más. “Yo lo relaciono con la parte de depresión, porque creo que las mujeres presentan periodos más prolongados de depresión que los hombres, porque tienen socialmente permiso de hablar de sus emociones, y creo que ayuda a que, aunque pasan más tiempo deprimidas puedan manejar un poquito esa depresión sin llegar a suicidarse.
En el caso de los hombres utilizan métodos más letales ya que probablemente en muchos casos los hombres llegan a tolerar menos la depresión o a darse cuenta y cuando quieren hablar de depresión muchos ya están dos o tres pasos de quererse suicidar.
¿Cuál es tu recomendación como profesional para aquellos hombres que sienten que las cosas no andan bien, pero es difícil darse a entender?
Dr. Everardo Castro: Cuando uno está deprimido o experimentas un dolor emocional algo de lo que más nos afecta es pensar que, así como te sientes en este momento te vas a sentir siempre, que ese dolor no va a disminuir.
Y esa idea lleva a muchos hombres a tomar decisiones impulsivas. Lo primero que diría es si te das tiempo y buscas ayuda, eso que sientes y piensas va a cambiar, no te vas a sentir así mal. Todo pasa, lo bueno y lo malo. El cambio es parte de la vida, lo segundo es quitarnos la idea de que hablar de las emociones, llorar, buscar ayuda nos hace débiles; en realidad lo que te hace es más fuerte porque si tú tienes la capacidad de descargar un poco del malestar que sientes hablando tus probabilidades de sobrevivir son más altas.
Y tercero, quitarnos la idea de que ir al psiquiatra o al psicólogo es para locos. Uno va a estos lugares cuando necesitas ayuda y todos los seres humanos independientemente de que puedan ser muy capaces laboralmente o en otras áreas de la vida necesitan ayuda.
Cuando nos damos cuenta de que no podemos enfrentar solos algo es cuando mayor probabilidad tenemos de superarlo. No hay que intentar resolver todo solos, necesitamos apoyo de familia, amigos, pareja y profesionales.

Señales de advertencia
Cualquier cambio significativo en el comportamiento o el estado de ánimo es una señal de advertencia de que un varón puede estar pensando en suicidarse, por ejemplo:
- Perder el interés en un pasatiempo o actividad que antes disfrutaba.
- Desconectarse de amigos o familiares (no llamar tanto, no salir).
- Aumento del consumo de alcohol y/o drogas.
- Mayores niveles de irritabilidad o ira.
- Negar o no experimentar sentimientos y emociones.
- Hacer comentarios casuales o inusuales de desesperanza o expresar sentimientos de ser una carga para los demás.
- Hablar de querer morir o quitarse la vida.
- Buscar una manera de quitarse la vida o ya teniendo un plan.
Recuerda que no estás solo y que si necesitas ayuda puedes acercarte a las personas más cercanas a ti y buscar ayuda profesional. En Grupo Punto de Partida te brinda atención residencial para pacientes hospitalizados: apoyo y tratamiento las 24 horas del día, además cuenta con distintos métodos terapéuticos que ayudan a las personas a superar problemas comunes de salud mental, como la depresión y la ansiedad. Esta terapia se puede realizar de forma individual, como parte de un grupo, incluso en familia.
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