¿Por qué es importante aprender a identificar el tipo de piel de tu rostro?

El cuidado de la piel del rostro es un reflejo de nuestros hábitos. Factores como el desvelo, la mala alimentación, la exposición prologada al sol, algunas enfermedades y la falta de agua en nuestro cuerpo, cobran factura en la cara. Algunas causas son más notorias a simple vista, que otras más específicas. Por ejemplo, los días de desvelo producen ojeras y bolsas debido a una mala oxigenación y reparación celular que solo se logra con el sueño. Caso contrario a la falta de agua en nuestro cuerpo, que va resecando las capas superficiales de nuestra piel con el paso del tiempo, lo cual, paulatinamente, permite que pierda la textura flexible y su radiante vitalidad.

Conocer que tipo de piel de nuestro rostro es indispensable para poder elegir los tratamientos o productos ideales a nuestras necesidades. A diferencia de las mujeres, el rostro masculino tiende a ser mucho más grasoso y firme; debido al grosor de la epidermis. Así que, lejos de representar un tema de vanidad, el cuidado del rostro es un ritual de salud y sin exagerar de más, es hasta el propio elixir de la eterna o muy prolongada juventud.

Piel grasa

Observando el aspecto de la piel del rostro, a casi todos los hombres nos brillan algunas partes muy específicas como la frente, la nariz o la barbilla y esto ocurre por la misma producción de grasa corporal. De esta forma, el exceso de brillo, la aparición de acné, puntos negros, granos y poros muy abiertos indican que la piel es grasa. Por lo que un rostro con este tipo de piel debe ser tratado con cuidados y productos que no dañen sus zonas sensibles.

Piel normal

La piel normal es aquella que todos deseamos. Su aspecto es suave, firme y uniforme. En cuanto a los poros, estos se ven estables y sin dilatar. La grasa es natural y no hay exceso de ella.

Piel seca

Al otro extremo, existen pieles que no producen suficiente grasa: el resultado es la sequedad y la sensación de estiramiento, especialmente al contacto con el agua fría. Si eres de los que la frescura del hidratante diario no llega más allá de unas horas tras la aplicación, eres candidato a tener una piel seca, que se agrieta y enrojece fácilmente.

Piel mixta

Una de las más comunes es la piel masculina y también de las más complejas. Así, la piel mixta es el resultado de una combinación de piel seca, en áreas como las mejillas y grasa en la famosa “Zona T” (que abarca la frente y baja por toda la nariz). Ciertamente, existen productos dedicados al cuidado de la piel mixta.