Tatuarse la piel deviene de costumbres muy antiguas, existen registros que demuestran que desde las primeras civilizaciones ya se marcaban la piel, ya sea de forma permanente o temporal, esto para representar símbolos de poder, magia, sabiduría, fuerza, entre otros, los cuales fungían como protección o con otros objetivos puntuales como marcar jerarquías e incluso …















