Para aquellos que nacimos en los 90, experimentamos la máxima edad de oro de todas las cosas brillantes y rosadas por medio de las pantallas y sin duda, nuestra pubertad se vio plagada de: gloss, uñas con punta francesa, pantalones chándal de neón o vestidos entallados de color rosa, tank tops, aretes brillantes, bolsas pequeñas …















