De regreso a la “antigua”: el reemplazo del desodorante gana popularidad
Se dice que el uso de desodorante más que ser una cuestión de higiene, es una imposición sociocultural que tiene que ver con aspectos enfocados a la cosmética y no a una necesidad real. Si nos ponemos a reflexionar, ¿cómo es que una capa rechoncha de químicos podría ser benéfica para nuestro cuerpo? pensaríamos dos veces en que todos los días tenemos estos productos cerca de nuestros tejidos mamarios y que es evidente la obstrucción de nuestros poros.
Así, sudar es una acción natural de nuestro cuerpo. Expertos afirman que el sudor regula la temperatura, elimina las toxinas y es inodoro, pero que al llegar a la piel se une con las bacterias que nos habitan y entonces, aparece el mal olor. Esto nos lleva evidentemente a querer evitarlo, por lo que ponemos en marcha el uso del desodorante como un hábito de higiene diario.
Y con esto, no queremos decirte que estás cometiendo un tremendo error, más bien, lo que buscamos al compartirte esta información, es darte un mensaje poderoso: existen variadas opciones para suplir este producto que además, son altamente recomendables para tu salud y nuestro planeta.

Primero, debemos entender que si es posible continuar con nuestra vida rutinaria sin usar desodorante, pero ¿cómo lo hacemos sin convertirnos en Pepe Le Pew? Siguiendo estos sencillos pasos:
-No lo dejes de golpe. Úsalo un día sí y uno no. La ruptura con este compañero de vida no tiene porqué ser traumática.
-Durante tu periodo de adaptación, es importante cuidar tu higiene general, toma tu ducha diaria o dos si te es posible.
-Usa tejidos de algodón lo más seguido que puedas.
-Sustituye el desodorante probando opciones más naturales o menos perjudiciales. Para este último punto, vamos a recomendarte una serie de productos que son altamente eficaces para controlar olores y sudoración.
PIEDRA DE ALUMBRE – ROCA DE SAL
La piedra de alumbre podría estar clasificada como un desodorante natural en forma de sal cristalizada, usado desde la antigüedad y que evidentemente fue sustituida por la industria química. Este sustituyente no contiene alcohol, perfume, ninguna sustancia química, no irrita la piel, no mancha la ropa ni tiene efecto pegajoso. Además, su durabilidad es de 24 horas sin fallarte. Para utilizarla, humedécela un poco y aplicála directamente sobre las axilas. A continuación, deberás secar la zona con una toalla. Notarás como deja una fina capa de minerales sobre tu piel que inhibirán el desarrollo de bacterias.
BICARBONATO DE SODIO Y MAICENA
El bicarbonato de sodio es un gran aliado contra el mal olor, la manera de usarlo es de lo más sencilla: a una cucharada de bicarbonato agrégale un chorrito de agua (sin disolver) y aplícalo directo a la axila. La maicena es un plus, pues te ayuda contra la humedad en sí.

Foto: Getty Images
ZUMO DE LIMÓN
El viejo compañero de generaciones pasadas. El ácido cítrico tiene la capacidad de acabar con las molestas bacterias causantes del mal olor. Esta opción es genial si quieres mantenerte en un estado inodoro todo el día y mantener tu rutina. Literalmente, frota la mitad de un limón sobre la piel de la axila, como un desodorante natural, así crearas un balance de PH de manera orgánica.
NADA NATURALS
Este producto es un desodorante orgánico en polvo, compuesto por una fórmula de leche de magnesia y polvo de planta de arrurruz libre de gluten para evitar la humedad. No mancha, está libre de aluminio, glicol de propileno y parabenos. Lo encuentras a la venta en México, directo en la página www.nadanaturals.com
PROYECTO BOTÁNICO
Los ingredientes de este desodorante son el aceite de coco, manteca de karité, bicarbonato de sodio, aceites naturales y aceite de té de árbol, ingredientes que permiten la libre transpiración, eliminan el mal olor, absorben la humedad, blanquean la axila naturalmente y proporcionan propiedades antibacterianas; son de los mejores del mercado.Puedes adquirirlo online en su página www.proyectobotanico.com
