Empieza un journaling. Una eficaz y sencilla herramienta para organizarte mejor
Iniciar el año con metas, propósitos y sueños es una excelente forma de motivarnos para darle salida a proyectos y en general continuidad a nuestra vida, pero hay que ser cuidadosos en cómo lo hacemos, pues ante toda esa grandeza que queremos lograr, nos podemos inmovilizar si no actuamos de forma consistente trabajando y organizándonos para alcanzarlo. El journaling puede ayudar a darle forma a tus proyectos, propósitos.
La organización es vital cuando empezamos a construir algo, lo vemos tan básico en un proyecto de escuela, en un informe del trabajo o incluso para armar una fiesta. No es de extrañar entonces que, para darle forma a un proyecto de vida, o propósito de año, la organización del tiempo, de las demandas e ideas estén bien plasmadas.
El journaling puede parecer a simple vista como un diario, y en parte lo es porque consiste en escribir cada día o cuando se sienta la necesidad de aclarar ideas y fijar metas. En esta libreta se vierten todos nuestros pensamientos, deseos, miedos y objetivos, como una forma de dejar claro y de forma visible aquello que queramos plasmar, como, por ejemplo, dejar volar la imaginación y el bolígrafo para que la experiencia sea única y se adapte a cada persona.
En él, no solo se utilizan palabras, también puede estar compuesto de dibujos, tablas, fotografías, esquemas y otros elementos para que las ideas y la escritura sean más fluidas y se complementen con formas y objetos que hagan más sencilla la compresión.

De acuerdo con diversas fuentes, existen tipos de journaling, que puedes implementar de acuerdo a lo que buscas alcanzar. A continuación, los más populares:
- De gratitud. ¿Has pensado en todas las cosas por las que te sientes agradecido en tu vida? Puedes escribirlas para recordarlas y saber por qué te sientes afortunado.
- De objetivos. Funciona para fijarte objetivos. Es una forma de lograrlas es plasmarlas y definir los pasos que se deben seguir hasta alcanzarlas. Sin embargo, para ello, es importante verificar cómo se desarrolla el proceso estableciendo hitos para saber si estamos avanzando hacia nuestros objetivos, ya sean vitales o profesionales, por ejemplo.
- De aprendizaje. Desde que nos despertamos los aprendizajes forman parte de la vida, tanto de los aspectos positivos como de los negativos, por lo que puedes escribir sobre ello para recordar ese aprendizaje y tratar de no cometer los mismos errores.
- De viajes. Un viaje está hecho de experiencias, emociones, sentimientos y de aprendizaje. Plasmarlos en papel es una forma de recordar los lugares que conociste, las personas que te encontraste en el camino y todo lo que aprendiste.
- De reflexión. Es uno de los más aleatorios, pues como su nombre lo dice, se concentran en escribir los aspectos de nuestra vida que nos preocupan o ilusionan, así como dudas sobre las que necesitamos reflexionar. Es una forma sencilla para entender y ver cómo tu forma de pensar cambia a lo largo del tiempo o de un solo día.
- De escritura automática. Esta forma de escritura consiste en dejar fluir tu mano y que escriba lo que quiera como una forma de escritura honesta, sin tabúes, prejuicios, para tal vez conocernos un poco mejor.

¿Cómo empezar un journaling?
Una de las mejores formas para empezar es defiendo lo que buscas con tu journaling. Para eso, es necesario definir tus propios parámetros, no necesariamente tiene que ser solo de reflexión o de viajes, lo puedes combinar para que sea una experiencia mucho más completa.
Lo que sí debes hacer es fijarte un hábito para escribir a mano. Es un ejército interesante y más introspectivo la escritura a puño y letra que sin duda enriquecerá tu experiencia. Fijarte un hábito para la escritura será todo un reto, especialmente si no tienes la costumbre, pero eso lo vuelve aún más interesante, porque es salir de la rutina, se trata de armar una nueva forma de vida donde tienes una meta en específico.
Si bien adaptar un hábito es uno de los objetivos del ejercicio, no es el único, pues tienes que encontrar un espacio idóneo para que te entregues completo a tus ideas, emociones y sentimientos. Puede ser que sea en la mañana, en la tarde, o noche, el chiste es que tengas la disposición de hacerlo bien.
Si no eres bueno en la constancia no te estreses, el punto no es causarte angustias. Se trata de que te ayude a tener más claridad entre lo que quieres y como lo quieres. Poner en perspectiva tu vida para darle ese impuso que necesita.
La idea de empezar un journaling en enero tiene mucho significado, más de lo que quisiéramos admitir, pues es una representación de que tenemos la fuerza para poder empezar de cero algo que queremos, algo de lo que necesitamos hacer y qué mejor que empezar con el año esos propósitos.

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