No autorizamos el pie de atleta. Sigue estas medidas para cuidar tus pies
Una de las infecciones causadas por hongos más frecuentes en el ser humano, y principalmente los hombres, es el pie de atleta, y la onicomicosis. Esta molesta y antiestética infección en los pies que hace que se amarillente la uña, de comezón y aparezca despellejamiento entre los dedos, tiene un tratamiento efectivo, pero también se puede evitar si tomamos las precauciones necesarias.
El cuidado del cuerpo y la salud no solo se limita a cuidar lo que comemos o tomamos, también debemos poner atención en donde pisamos, con qué nos secamos los pies y que tan limpios somos al lavarlos. Los pies son esa parte del cuerpo que pareciera que no es “importante” pero cuando menos sentimos tenemos una picazón tremenda o se nos empieza a amarillar la una del dedo gordo.
Los pies pasan la mayor parte del tiempo cubiertos por tenis o zapatos, sin olvidar las calcetas o calcetines, ¿en qué momento respiran? A menos de que vivas en una zona calurosa, el calzado descubierto te podrá salvar un poco del mal olor de pies, pero no es garantía de que no te contagiaras de algún hongo.

Se le conoce como pie de atleta, pero no necesariamente les pasa a los atletas. Se trata de una infección fúngica, lo que significa que es provocada por hongos. También conocida como tiña podal o intertrigo interdigital, es una infección que se produce en los espacios entre los dedos del pie, provocada hongos parasitarios muy contagiosos, llamados dermatofitos. Su duración es variable dependiendo la intensidad y el avance de la infección, por eso es necesario prestar siempre atención en nuestros pies al momento el secado.
¿Cómo se contagia el pie de atleta?
El contagio es por transmisión directa de persona a persona, así como de superficies húmedas donde el hongo persiste por meses, tales como piscinas, baños, duchas, toallas, alfombras, colegios, saunas, hoteles y gimnasios. El mantener el pie húmedo (sudor, por ejemplo) por tiempos prolongados y uso de calzado cerrado como las botas aumenta el riesgo de aparición o permanencia de la infección, pues gracias al ambiente cálido, húmedo y oscuro favorece para el hongo.

Otra de las infecciones provocadas por hongos en los pies es la onicomicosis también conocida como tiña de las uñas o tiña ungueal. En su caso es una infección crónica y progresiva de las uñas causada por hongos. En la mayoría de los casos es producida por dermatofitos, y menos frecuentemente por levaduras y mohos. Es una infección de uñas solamente y se puede extender a las manos.
¿Cómo luce la onicomicosis?
La onicomicosis puede afectar la apariencia, el grosor y el color de manera anormal, tanto en las uñas de las manos como en las de los pies, aunque la uña del dedo gordo de los pies es la más frecuentemente afectada.
¿Cuál es la mejor forma de erradicarlos?
Se necesita un tratamiento especializado, por lo que es mejor consultar a un especialista. No creas todos los remedios caseros que encuentras en internet, algunos pueden ser contraproducentes o no cumplen lo que prometen.
¿Cómo evitar los hongos en los pies?
- La mejor prevención es la limpieza de los pies, pero para que no te quedes con la duda te enlistamos algunas sencillas recomendaciones que debes seguir para seguir cuidando de tus pies.
- Pies aseados. Tener unos pies sucios o sudados aumenta la posibilidad de que se desarrollen hongos, por lo tanto, la recomendación es lavarse los pies todos los días con agua y un jabón neutro. También se aconseja lavarlos en cuanto se haya terminado de realizar una actividad física intensa.
- Seca correcta y completamente tus pies después de lavarlos. Después de ducharte, es muy importante aclarar bien los pies para que no quede ningún resto de jabón, pero, además, hay que secarlos con paciencia y delicadeza, sobre todo en los espacios entre los dedos, asegurándote de que llegas a todos los lugares para no dejar humedad.
- Viste zapatos transpirables. En primer lugar, no te debe de apretar, y tampoco deben estar fabricados con materiales sintéticos, ya que no van a permitir su correcta respiración. Opta mejor por zapatos transpirables que favorecen que los pies respiren. A esta recomendación súmale que también debes de elegir vestir calcetines.

- Rota constantemente tus zapatos. Si te es posible cambia tus zapatos dos veces al día por unos que tengan una mejor transpiración. El propio zapato constituye un ambiente húmedo, cerrado, cálido y oscuro, ideal para el crecimiento de los hongos. Otra recomendación es que debes dejarlos descansar y ventilar a lo largo de la semana, especialmente en verano e ir intercambiando por zapatos más ventilados.
- No camines descalzo por zonas comunes. Estos espacios pueden ser las piscinas, las saunas, los vestuarios públicos, etc. Nunca hay que andar descalzo por estos lugares, ya que poseen las condiciones ideales para que aumente el riesgo de infección fúngica de manera considerable. Usa mejor sandalias, chancletas o cualquier otro tipo de calzado adecuado para caminar por estos espacios.
- No compartir toalla ni calzado. Los hongos se contagian fácilmente de una persona a otra, por lo que es importante no compartir toallas y menos zapatos, tenis o calcetines.
- Mantén la zona del baño limpia. Una buena limpieza del cuarto de baño reduce el riesgo de contagio, especialmente las que se encuentran en la zona de la ducha o la bañera.
Una buena higiene y observación de tus pies puede hacer la diferencia entre tener y no hongos.

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