¿Por qué es importante la inteligencia emocional? Te lo explicamos

Hay pocas características que nos diferencian de los animales, casi todas son mentales, y una de ellas es la gestión de las emociones, básicamente cómo reaccionamos ante ellas. A eso se le llama inteligencia emocional y muchos de no sabemos a qué se refiere exactamente, tal vez saberlo marcaría una leve diferencia en muchos de nuestros problemas.

Cuantas veces no nos sentimos sumamente estresados, irritados, preocupados o demasiado tristes que esas mismas emociones nos ahogan sintiendo un torrente de sensaciones que no sabemos qué hacer con ellas o cómo detenerlas. Bien, pues eso es en esencia no tener ejercitados el habito de la inteligencia emocional.

Para empezar, debemos definirla: la inteligencia emocional es la capacidad de reconocer los propios sentimientos y emociones, entenderlos y manejarlos adecuadamente para interactuar con uno mismo y con el entorno. La Inteligencia Emocional incluye la competencia de poder percibir en los demás la existencia de su propio mundo emocional, es decir, de reconocerlo sin que eso signifique asumirlo e interpretarlo, sino estar abiertos a escucharlo, entenderlo y posicionarnos respecto a él.

Muchas veces pensamos que tener una buena inteligencia emocional es no llorar, no enojarse, no pelear, demasiados no, como si sentir estuviera prohibido, siendo algo que nos hace ser humanos. La cosa es saberlo gestionar y no pelearse internamente con las emociones. Para eso hay que entenderlas.

Los sentimientos no son ni buenos ni malos, lo que sí hacen es producir energía positiva o negativa por lo cual hay que saberlos canalizar. Los sentimientos y emociones no reconocidos, expresados y aceptados hacen que su efecto doloroso se prolongue, produciendo agresión, represión y depresión, las cuales nos drenan energía para disfrutar la vida y conectarnos amorosamente con los demás.

Nuestra cultura está muy hecha a sufrir, estamos acostumbrados a perder, y no hacemos nada para cambiarlo. Nos da miedo pensar en qué vamos a hacer el día que dejemos de perder y ya no ser los pobrecitos. Los patrones de comportamientos conscientes e inconscientes van hacia allá. – Doctora Ofelia Contreras Gutiérrez, secretaria de Innovación Educativa de la UNAM.

Los Dres. Peter Salovey, J. Mayer y D. Caruso, son los investigadores pioneros que acuñaron el concepto de inteligencia emocional, ellos consideran la inteligencia emocional como una verdadera inteligencia y la describen como una habilidad que podemos desarrollar a cualquier edad.

“Inteligencia emocional” se utilizó por primera vez quizás en 1986. Salovey, junto con John Mayer, de la Universidad de New Hampshire, la introdujeron en el campo de la psicología en 1990. Definieron a inteligencia emocional como “La capacidad de percibir los sentimientos propios y los de los demás, distinguir entre ellos y servirse de esa información para guiar el pensamiento y la conducta de uno mismo”.

Según Santiago Delgado C. la inteligencia emocional es una habilidad para usar las emociones, para que estas nos ayuden a resolver los problemas que se nos presentan en la vida diaria de una mejor manera.

Salovey y Mayer proponen entonces un método inteligente de manejar las emociones que incluye 4 técnicas distintas. Cada una de estas técnicas puede ser usada independientemente, pero al mismo tiempo cada una de ellas se construye sobre la base de las otras.

Las 4 técnicas para el uso inteligente de las emociones son:

  1. Identificar las Emociones en uno mismo y/o en los demás:

Las emociones contienen datos, son señales que muestran los acontecimientos más importantes que suceden en nuestro mundo, tanto en el mundo interior, así como en el mundo social.

Con esto, la invitación es identificar con total precisión las emociones que nos suceden a cada momento, para ser capaces de expresarlas ante los demás y alcanzar la capacidad de comunicarnos.

  1. Utilizar las Emociones:

Tener el estado de ánimo adecuado para facilitar algún tipo de pensamiento. Una de las características que mencionan en su modelo, es que el modo como estamos sintiendo influye directamente en la manera de pensar y en la naturaleza de los propios pensamientos que estamos teniendo. Además, las emociones dirigen nuestra atención hacia los acontecimientos más importantes; para emprender una acción. Por último, el uso adecuado de las emociones, nos ayudan a guiar nuestro proceso de pensamiento para resolver los problemas que se nos presentan.

  1. Comprender las Emociones:

Las emociones no son acontecimientos aleatorios, sino que tienen una serie de causas subyacentes. Las emociones cambian siguiendo una serie de reglas y, por lo tanto, pueden llegar a comprenderse. El conocimiento de las emociones se refleja en nuestro vocabulario emocional y en nuestra capacidad para realizar análisis de emociones futuras.

  1. Manejar las Emociones:

Dado que las emociones contienen información e influyen en el pensamiento, necesitamos incorporarlas de forma inteligente a nuestro razonamiento, a nuestra forma de solucionar los problemas, a nuestros juicios y a nuestra conducta. La invitación es mostrarnos abiertos a las emociones, sean o no bienvenidas, para poder elegir diferentes estrategias que aprovechen la sabiduría que nos proporcionan nuestros sentimientos.

Teóricamente de acuerdo con estos académicos e investigadores, estas 4 técnicas ayudan a promover nuestro crecimiento emocional e intelectual. Acá lo importante es darnos cuenta de lo que estamos sintiendo, que no llega por arte de magia a nuestro cuerpo, y que debemos estar preparados para enfrentarlo, no huir. ¿Cómo ejercitas tu inteligencia emocional?

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