Ser madre, no tiene madre
¿Quién dijo que la maternidad era fácil? Realmente no lo es, pues en ningún lado se instruye cómo ser una “buena madre” y sobre todo, cuando este término de por sí, ya es bastante subjetivo.
La realidad es que el ser madre se aprende conforme pasa la vida y los errores, y su camino rara vez es tranquilo. En primera, cargar con un ser dentro de tu vientre por nueve meses y luego darle a luz a través de uno de los procesos más dolorosos que puede experimentar el cuerpo, son apenas el comienzo. Afortunadamente, en la actualidad, la lucha por los derechos de las mujeres ha llevado a cuestionar miles de aspectos que se daban por sentados y que se convertían en “deberes” que las mujeres tenían que cumplir para ser validadas ante la sociedad, cual rito.
En este sentido, si bien estudios demuestran que el 97% de las mujeres creen que el ser madre es un premio, ¿qué hay del 3% restante? Así, de lo único que estamos seguros, es que la maternidad será deseada o no será.

¿Realmente quieres ser madre? Primero deberás tener en cuenta ciertos aspectos. Hoy en día, tener un hijo implica no sólo protegerle de un mundo extremadamente caótico y violento, pues aspectos económicos como la inflación, hacen que darle una vida digna parezca un esfuerzo monumental.
La realidad es que para una mujer resulta inadmisible expresar su arrepentimiento de ser madre, comenta Robin Simon, profesor de sociología de la Universidad de Wake Forest. Asimismo, asegura que los investigadores no han reportado una diferencia en términos de bienestar psicológico, mayor estado de plenitud o mayor salud física entre aquellos que son padres y quienes jamás han tenido descendencia.

En Estados Unidos, la socióloga de la Universidad de Massachusetts, Michelle Budig encontró que las mujeres sufren un decrecimiento de 4% en el salario por cada hijo que han tenido. No obstante, los hombres gozan de un incremento del 6% después de convertirse en padres. Además de esto, las mujeres que aún no han tenido hijos reciben mayor cantidad de aumentos y crecimientos laborales que aquellas que son madres.

Además de eso, la relación madre-hijo tampoco es miel sobre hojuelas y es que como en todo tipo de relación interpersonal, tampoco se deben forzar vínculos, incluso aunque compartan genes. Existen muchas frases que vienen desde tiempos de antaño que promueven las relaciones familiares tóxicas, algunas de las que están presentes en la memoria de todos son: “La sangre es más densa que el agua” o incluso, algunas bíblicas como: “Honrarás a tu padre ya tu madre”. Pero la realidad es otra, pues existe un fenómeno cada vez más común, en donde los hijos deciden cortar relación con sus progenitores por salud mental. El profesor de Desarrollo Humano en la Universidad de Cornell, Karl A. Pillemer realizó una encuesta en Estados Unidos que reveló que una de cada cuatro personas afirma no tener contacto por lo menos con un familiar. Resultados similares a los hallados en una encuesta realizada en Reino Unido.

Así que si eres de ese 3% que no quiere ejercer la maternidad, debes saber que tu decisión es completamente válida, sin importar los comentarios de otras personas, incluyendo si estos son de familiares. Asimismo, en caso de haberte sometido a un degrado, es importante tener claro que estas en tu derecho de elegir ser madre o no y que esta elección no debe generarte culpa. Recuerda siempre que el decidir ser madre o padre debe ser una decisión consciente de todo lo que implica esta responsabilidad, en caso de que tengas duda de esta elección, te recomendamos que tengas una plática profunda con tu pareja o si crees necesario con tu terapeuta.

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