El gobierno británico no simpatiza con Ye
El gobierno británico no parece simpatizar con Ye, tras anunciar que el rapero tiene prohibida la entrada a dicha nación. Esta decisión supuso la cancelación del Wireless Festival, que contaba con su participación durante tres días.
Un portavoz del Ministerio del Interior declaró que se había rechazado la solicitud de viaje del rapero porque “su presencia en el Reino Unido no sería beneficiosa para el bien público”.
Festival Republic, la promotora de Wireless, declaró en un comunicado que se reembolsará el dinero a todos los poseedores de entradas. El festival estaba programado originalmente para celebrarse del 10 al 12 de julio en Londres.
El primer ministro Keir Starmer declaró en X que “Ye nunca debió haber sido invitado a encabezar el cartel de Wireless. Este gobierno apoya firmemente a la comunidad judía y no cejaremos en nuestra lucha para afrontar y derrotar el veneno del antisemitismo”.
Sin embargo, el propio rapero hizo un llamado de última hora en el que decía que quería ir a Londres para traer “unidad, paz y amor a través de su música” y que estaba encantado de reunirse con miembros de la comunidad judía británica para escuchar sus inquietudes. “Sé que las palabras no bastan”, dijo. “Tendré que demostrar el cambio con mis acciones”.
Melvin Benn, director general de Festival Republic, declaró a The Guardian que Ye “tenía la intención de venir a actuar… e interpretar las canciones que actualmente se escuchan en las emisoras de radio y plataformas de streaming, y que millones de personas disfrutan”. Incluso, lamentó la falta de empatía hacia el cantante. “El perdón y la oportunidad de dar una segunda oportunidad a las personas se están convirtiendo en una virtud perdida en este mundo cada vez más polarizado”, añadió.
Si bien Ye se ha visto envuelto en controversias en los últimos años a raíz de sus comentarios antisemitas, recientemente ha intentado enmendar el daño. En enero, publicó un anuncio en The Wall Street Journal en el que lamentaba sus comentarios antisemitas y los atribuía a un trastorno bipolar no tratado.
Pese a que está “dedicando su energía a un arte positivo y significativo: música, ropa, diseño y otras ideas nuevas para ayudar al mundo”, la clase política no parece estar convencida del todo.




PUBLICAR UN COMENTARIO