Lacto-PDRN + B9: la nueva mirada de The Ordinary
El contorno de ojos tiene una relación complicada con el skincare. Es una zona que recibe mucha atención, pero también una categoría que despierta dudas: ¿vale la pena sumar otra crema a la rutina? Entre fórmulas que prometen borrar el cansancio y nombres de ingredientes cada vez más difíciles de pronunciar, hace falta algo más que un buen empaque para justificar ese paso frente al espejo.
The Ordinary entra en esa conversación con Lacto-PDRN™ 4% + B9 Eye Cream, una fórmula que lleva uno de los ingredientes más comentados del momento a un terreno concreto: mejorar la apariencia de la textura, las líneas de expresión y la firmeza alrededor de los ojos.

El PDRN ha ganado notoriedad por su asociación con tratamientos profesionales de origen coreano y, particularmente, por su procedencia habitual del ADN de salmón. Ese detalle ha acaparado buena parte de la conversación. La propuesta de The Ordinary cambia el punto de partida: utiliza Lacto-PDRN™, una alternativa de origen microbiano obtenida mediante la fermentación controlada de Lactobacillus rhamnosus. Después de este proceso, el ADN bacteriano se descompone en fragmentos cortos. La elección mantiene el enfoque vegano de la marca y abre otra vía para formular con este ingrediente.

A su lado aparece la vitamina B9, también conocida como ácido fólico, incorporada para apoyar la hidratación y mejorar la apariencia de la textura y la elasticidad. La fórmula incluye, además, una tecnología que forma una película flexible sobre la piel, diseñada para generar un efecto alisador inmediato sin una sensación rígida. Su textura ligera pero nutritiva permite integrarla debajo del maquillaje, un detalle práctico para un producto pensado para el uso cotidiano.


La marca presenta resultados de pruebas clínicas realizadas en sus propios laboratorios: una reducción del 18% en la apariencia de las líneas de expresión bajo los ojos y una mejora del 17% en la textura de aspecto crepé después de ocho semanas. Son datos que sitúan la propuesta más allá del atractivo de un ingrediente viral, aunque corresponden a la evaluación interna de The Ordinary.
Lo interesante del lanzamiento está en esa intención de darle una función específica a la novedad. En una rutina donde cada producto adicional exige tiempo y constancia, el contorno de ojos necesita ganarse su lugar. Aquí, la conversación vuelve a algo bastante sencillo: cómo se siente la fórmula, cómo convive con lo que ya usamos y qué cambios visibles puede ofrecer con el tiempo.




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