¿Puedes usar shorts en la oficina?
En medio de olas de calor, surge una cuestión: ¿es apropiado usar shorts en la oficina? De inmediato, muchos responderían con un ¡no! Por mucho tiempo, hemos seguido estrictos protocolos de vestimenta, y la costumbre nos impide modificar ciertas reglas e incluso, el tergiversado buen gusto.
A pesar de que vivimos en una época de monumentales cambios sociales, los grandes corporativos también se han visto obligados a adaptarse. Con estos bruscos aumentos de temperatura, llevar pantalones resulta algo desagradable, pero quitar tela extra para contrarrestar el bochorno en ‘espacios formales’ aún luce un poco … indecorosa.
¡Ojo! Nadie está en contra de que refresques tus piernas con cortes relajados y holgados. Lo que pasa es que solemos asociar los shorts con momentos ajenos a la rutina, como el ejercicio o vacaciones en algún resort. Sin embargo, esta prenda se ha convertido en un básico de la masculinidad.




Ahora, los shorts figuran como un artículo de lujo versátil. Es casi imposible que no aparezcan en las pasarelas como símbolo de formalidad subversiva, rápidamente apropiada por la mayoría. En las calles, los vemos combinados con exquisitos sacos o camisas blancas abotonadas.
Personalmente, creo que la discusión no debería centrarse en sí se deben usar o no, sino en el cómo armar un buen match. Muchos consideran que sí se pueden usar, aunque de una manera “decente” (es decir, por debajo de la rodilla).
Genera un poco de ansiedad creer que la informalización de la ropa sea un acto de indisciplina. Dependiendo del contexto––social o profesional––, esta nueva forma de pensar es imposible no rechazarla. Apostar por ellos es un reto, pero, de cierto modo, usar short en la oficina no debería afectar la productividad.



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