Cómo fue la premiere de El Diablo viste a la moda en 2006
Hace 20 años, nadie hubiera imaginado el fenómeno en el que se convertiría El Diablo Viste a la Moda.
Puede que la secuela de 2026 se haya vuelto un campo de batalla feroz entre las marcas de lujo que buscan formar parte del guardarropa de Andy Sachs y la temible editora de moda de Runway, Miranda Priestly, pero en 2006 la historia era distinta.
Al retratar a cierta figura (ustedes ya saben quién es) y exponer a la industria de la moda de una forma tan satirizada y déspota (no tan lejos de la realidad), nadie quería meterse en problemas con la reina suprema. Pocos accedieron a que sus nombres y diseños fueran utilizados, a excepción de Valentino Garavani, quien participó en una escena.
Incluso, la premiere en Los Ángeles fue modesta.
Después de todo, el vestuario terminó siendo considerado uno de los más caros e icónicos del cine gracias al impecable trabajo de Patricia Field, a pesar de que la ropa no era el foco principal de la trama.
Sin embargo, la película logró captar la atención mediática, llegando a presentarse en festivales como Venecia y Deauville. En aquel entonces, Anne Hathaway todavía era una Disney girl con The Princess Diaries, Emily Blunt protagonizaba series británicas como Poirot y Empire, Adrian Grenier formaba parte de Entourage, Stanley Tucci venía de hacer doblaje en Robots, y Meryl Streep ya era una actriz consolidada y ganadora del Oscar por Kramer vs. Kramer y La decisión de Sophie.
Ninguno de ellos hubiera creído que aquellos a quienes temían terminarían pidiéndoles fervientemente ser estrellas de portada de sus revistas. O incluso, que El Diablo Viste a la Moda se volvería un clásico que hasta el día de hoy, continúa siendo objeto de debate sobre quién era el villano realmente. ¿Nate?














PUBLICAR UN COMENTARIO