¿Los mejores amigos del hombre? Los diamantes
Desde broches tan simples hasta fastuosos chokers de varios quilates, los hombres están disfrutando plenamente del empoderamiento que les concede la joyería. Se acabaron esos días oscuros en los que solo portaban cadenas de acero, pulseras de cuero entrelazado y anillos de compromiso; ahora los diamantes están encontrando su lugar entre los galanes de Hollywood.
De repente, los vemos usar collares Alhambra de Van Cleef & Arpels—una tendencia atribuida a los jugadores de béisbol y la NFL—, la linea Serpenti de Bvlgari, broches de fantasía de Tiffany & Co. y hasta anillos de Chanel. Ya no se limitan a un simple reloj con “complicaciones técnicas” que difícilmente se aprecian, hasta que ellos deciden mostrarlo “simuladamente” en la red carpet. Quieren que el bling bling ciegue a los paparazzi.
Han revitalizado el estilo del hombre contemporáneo.




Los esmoquin han dejado de ser tan sobrios para volverse ostentosos, con una infinidad de piedras que adornan las solapas y refinan aún más esa imagen elegante que desean proyectar. Muchas joyas que usualmente vemos en colecciones femeninas han tenido un notable aumento de interés entre los caballeros, que no dudan en explorar su potencial en un sector que aún mantiene gustos tradicionalistas. Incluso, no se debería limitar su uso para ocasiones especiales, la vida cotidiana merece un poco de brillo y diversión.
Sin embargo, todo lo que brilla y llama la atención se convierte en una inversión. Digo, ¿quién no desearía poseer algo único? Los hombres están tomando decisiones más audaces. Ya no creen en el género, sino en lo que transmiten los diamantes y en cómo, de alguna forma, los hace verse poderosos.




Las casas de joyería de lujo están invirtiendo claramente en el público masculino: Bvlgari nombró a Damiano Davidembajador global; Boucheron eligió al actor y dramaturgo Colman Domingo; y Cartier cuenta con Jackson Wang y Hyunjin como embajadores globales.
Resulta liberador que la creatividad y la ornamentación ya no se limiten a cuestiones morales que pesan menos en una sociedad más flexible sobre lo que “debe” llevar un hombre. Finalmente, han vuelto a conectar con los diamantes.







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