Santiago Giménez y la mentalidad detrás de su mejor momento
Santiago Giménez atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera. Entre el crecimiento que ha tenido en Europa, su consolidación como delantero y la expectativa que existe alrededor de la selección mexicana rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026™, el atacante se ha convertido en uno de los rostros que representan a una nueva generación de futbolistas. Una generación menos distante, más consciente de su impacto fuera de la cancha y mucho más conectada con la gente que los sigue todos los días.

En entrevista con BADHOMBRE, Giménez habló sobre el momento que vive tanto personal como profesionalmente, dejando claro que detrás de los reflectores existe una rutina marcada por la disciplina y la constancia. Aunque admite entre risas que le sorprende encontrarse videos de niños imitándole el corte de pelo en TikTok, también entiende el lugar que ocupa hoy para muchos aficionados jóvenes. “Uno de mis grandes propósitos es inspirar a las nuevas generaciones”, explica, recordando que él también creció admirando futbolistas y viendo en ellos una motivación para perseguir sus propios sueños.


Más allá del talento o los resultados, Santiago insiste en que gran parte de su crecimiento viene de hábitos que sostiene diariamente. Habla de la fe como un espacio personal que le ayuda a mantenerse centrado, pero también de aspectos mucho más cotidianos: cuidar el descanso, evitar obsesionarse con métricas de rendimiento y entender la alimentación como parte fundamental de su trabajo. Incluso cuando habla de disciplina, lo hace desde un lugar bastante honesto. Para él, la constancia pesa más que el talento cuando llegan los días difíciles o cuando desaparece la motivación.
Ese equilibrio también se refleja en la forma en que vive su presente. A pesar de jugar para AC Milan y estar cada vez más expuesto mediáticamente, Giménez mantiene una visión mucho más aterrizada sobre el éxito. Durante la conversación asegura que todavía le sorprende la realidad que vive hoy y que intenta no perder nunca esa capacidad de emocionarse por cosas que antes parecían imposibles. Más que enfocarse obsesivamente en el futuro, prefiere concentrarse en el trabajo diario. “El futuro se construye a partir de las acciones del presente”, comenta.

Foto: Martha Alvarez
En paralelo, Rexona ha acompañado esa narrativa a través de distintas iniciativas relacionadas con el fútbol y el movimiento. Desde activaciones digitales hasta una colección especial inspirada en la Copa Mundial de la FIFA 2026™, la marca busca retratar la forma en que el fútbol se vive en México: desde los rituales cotidianos hasta la emoción colectiva que se genera alrededor de cada partido. Dentro de esa colección aparece una edición dedicada a Santiago Giménez, pensada como un reflejo de los jugadores que hoy inspiran a nuevas generaciones a través de la disciplina, la entrega y la conexión que logran construir con la afición.
Quizá eso es lo que vuelve interesante el momento que vive Santiago Giménez. No solamente el rendimiento dentro de la cancha o las expectativas que existen alrededor de él, sino la manera en que sigue proyectando una imagen cercana en medio de todo lo que implica convertirse en una de las figuras más observadas del fútbol mexicano actual.
BADHOMBRE: Antes de empezar, tengo que confesarte algo: últimamente TikTok no deja de mostrarme videos de niños que quieren cortarse el pelo como tú.
Santiago Giménez: (Ríe) ¿En serio? Pues no tengo nada especial, pero qué padre.
BH: ¿Ya estás listo para el Mundial?
SG: Al 95%.
BH: ¿Cuáles son tus expectativas para este Mundial, especialmente considerando que se jugará en México?
SG: Son muy altas. Siento que jugando en casa, con nuestra gente, podemos hacer algo muy especial. Tenemos un gran equipo y, sobre todo, una conexión muy importante entre jugadores y cuerpo técnico. Esa unión nos puede hacer muy fuertes.
BH: ¿Te imaginas enseñándoles México a tus amigos de otros clubes?
SG: La verdad no mucho, porque en un Mundial todos están concentrados al cien por ciento. No es un viaje de vacaciones; es trabajo.
BH: Muchos niños te ven como un referente. ¿Cómo te gustaría inspirarlos?
SG: Uno de mis grandes propósitos es justamente inspirar a las nuevas generaciones. Yo también crecí admirando a mi papá y a otros futbolistas. Hoy trato de ser un ejemplo dentro y fuera de la cancha para demostrarles que sí se puede alcanzar lo que sueñan.


BH: ¿Qué hábitos han sido clave en tu crecimiento como futbolista?
SG: Hay tres pilares fundamentales en mi vida: la fe, el descanso y la alimentación.
BH: Empecemos por la fe.
SG: Para mí no se trata de religión, sino de una relación personal con Dios. Todas las mañanas oro y dedico alrededor de una hora a leer la Biblia. Siento que la oración es la manera en la que yo hablo con Dios, y la Biblia es la manera en la que Él me habla a mí.
BH: ¿Y en cuanto al descanso?
SG: Trato de optimizarlo lo más posible. Al despertar tomo un litro de agua y recibo luz solar durante los primeros 30 minutos del día. Evito la cafeína después de la tarde, uso lentes para bloquear la luz azul, tomo magnesio y procuro dormir siete horas y media diarias.
BH: ¿Y la alimentación?
SG: Es la gasolina del cuerpo. Si no comes bien, no puedes rendir al máximo.
BH: A veces los dispositivos que miden el sueño pueden volvernos obsesivos.
SG: Totalmente. Al principio quieres tener todo en 100%, pero la clave está en el balance. Hay días en los que no vas a dormir perfecto y no pasa nada. Lo importante es no volverse loco con eso.

Foto: Martha Alvarez
BH: ¿Qué tan importante es para ti el cuidado personal?
SG: Muy importante. Mi esposa Amanda me ha enseñado bastante sobre skincare. En la mañana y en la noche sigo una rutina sencilla: desodorante, cremas para la cara y el cuerpo, cepillarme los dientes y, de vez en cuando, terapia de luz roja.
BH: Tu campaña con Rexona habla de mantenerse en movimiento. ¿Qué sigue para ti?
SG: Trato de vivir el presente. Sí tengo metas y sueños, pero entendí que para alcanzarlos debo enfocarme en lo que hago hoy. El futuro se construye a partir de las acciones del presente.
BH: ¿Qué tan importante es la disciplina para un futbolista?
SG: Es fundamental. He conocido a jugadores con muchísimo talento que se quedaron en el camino por falta de disciplina. La constancia es lo que realmente te lleva lejos, especialmente en los días en los que no tienes ganas.
BH: ¿Cómo conservas la pasión por el fútbol cuando ya se convierte en trabajo?
SG: Todos los días trato de recordar al niño que soñaba con vivir esto. Llegar al club y pensar que hoy juego para el Milan sigue siendo algo que me emociona muchísimo. Eso me ayuda a mantener la ilusión intacta.
BH: ¿Todavía te sorprende lo que estás viviendo?
SG: Sí, completamente. Hay cosas que de niño parecían imposibles y hoy son parte de mi realidad. Nunca quiero perder esa capacidad de sorprenderme.
En este historia: Santiago Giménez fotografiado por Martha Alvarez, entrevista Juan Pablo Jim y texto Rafael Escalante.



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