ARRRCO: un espacio que no se queda quieto

En una ciudad llena de conceptos que suenan igual, ARRRCO es de esos proyectos que no intentan encajar: existe, evoluciona y se mueve como un organismo vivo. La mente detrás del espacio es Alex Durán, quien —junto con Diego— construyó un lugar donde arte, gastronomía y comunidad suceden al mismo tiempo, sin competir.

ARRRCO: un espacio que no se queda quieto
Cortesía ARRRCO

Esto fue lo que Alex nos contó sobre el origen, el propósito y el futuro de ARRRCO:

“Todo nació de querer crear distintos momentos en un solo lugar”, cuenta. Desde pasar por flores y un vino, hasta descubrir una exposición, trabajar en un área creativa o terminar en una sobremesa interminable. La intención: que cada experiencia se conecte a través del arte y la expresión.

La mezcla entre creatividad y vida cotidiana viene de un proceso personal: “Empecé a valorar los rituales que me regresaban al presente —los mercados, las galerías, los desayunos después de correr—. Entendí que quería un espacio que reuniera todo eso y permitiera que la gente se encontrara de forma natural”.

Aunque el espacio cambia con cada artista o intervención, ARRRCO mantiene un hilo conductor claro: su estética, su energía y su intención. “Desde el principio lo vi como un canvas vivo: algo que podía transformarse sin perder identidad”.

El nombre surge de “co-crear” y de la repetición que llevó a la forma de un arco con tres R, conectado a la numerología del tres: creatividad, expresión y expansión.

La dualidad también es esencial: “De día vibra con energía creativa; de noche se vuelve íntimo, con sombras y luces cálidas que revelan otro carácter. No son dos lugares distintos, es el mismo mostrando otra dimensión”.

ARRRCO: un espacio que no se queda quieto
Cortesía ARRRCO

Sobre la selección de artistas, Alex busca voces con algo que decir, capaces de dialogar con el espacio. Actualmente colaboran con Proyecto H y sus artistas residentes, extendiendo sus exposiciones a un entorno que amplifica su lectura.

La manera en que cada intervención transforma el lugar es clave: algunas piezas se integran de manera visible y directa; otras lo hacen desde la sutileza, casi como un susurro. Lo importante es que todas expanden la narrativa del espacio sin romperla.

¿Hacia dónde va ARRRCO? “Hacia intervenciones más interdisciplinarias y a activar el espacio como un punto creativo por las mañanas. Y más adelante, residencias y programas donde diferentes talentos puedan crear juntos”.

ARRRCO no es un concepto cerrado. Es un lugar que respira, cambia y se deja habitar. Un espacio que invita a quedarse y a formar parte de algo que sigue moviéndose, el verdadero concepto que lleva la experiencia gastronómica más allá.

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