Dolce & Gabbana Fall 2026: bambinos radicales
Un pensamiento que ha empezado a circular en Milán gira en torno a la individualidad. A pesar de que la uniformidad sartorial impera en el menswear––impidiendo que una creatividad realmente subversiva florezca––, Dolce & Gabbana apuesta por redefinir sus principios con “una sensibilidad renacentista”.



Esta celebración ofreció desmoronar su propia estética en una serie de looks que emergen como “una galería contemporánea de retratos vivos”. Tan sofisticados como parranderos, cada estilo estaba pensado para combinarse con idiosincrasia. En medio del aire italiano, una dosis de elegancia sensual, rigurosa y estratégicamente libertina se manifestó como un bing bang.



Bajo el título de “Portrait of a Man”, las posibilidades se vuelven infinitas en un universo sostenido de ideas obstinadas y conformistas sobre la masculinidad. El desfile prosiguió como una secuencia de arquetipos que intentan “recuperar una manera de vestir elegante, profundamente personal y consciente”.



En definitiva, no existe una única forma de ser hombre. Tal idea fue impecablemente estilizada con bravuconería, potencia y swag italiano. El espíritu de la época dicta las reglas con originalidad, sobre todo, con perdurabilidad clásica. La sastrería se ve renovada una vez más trajes de lana sal y pimienta de corte suave y hombros marcados; exquisitas gabardinas militares ceñidas sobre pantalones holgados de cintura alta; y esa opulencia bambino que se despliega en frondosos abrigos combinados con vaqueros oversize desbaratados, rematados por jerseys texturizados de cuellos exageradamente anchos y suaves batas de dandi.



Eso sí: el magnetismo erótico de Dolce & Gabbana se preserva. La idea de mostrar el pecho aparece de forma gentil, aunque dominante, con chaquetas de motociclista sobre torsos semidesnudos y camisas de seda mate semiabotonadas con cuello en V. Todo ello se superpone a un juego de capas humorístico que vira hacia lo urbano con camisetas y shorts de baloncesto en rojo cereza, así como referencias al fútbol.



Eso sí, la energía de Dolce & Gabbana es imperante, pero vivida al demostrar que la sensualidad también existe sobre un layering de gala protagonizado por un esmoquin remasterizado con un abrigo vampiresa sobre un chaleco transformado en fajín, atestado de joyas cegadoras.



Resto de looks:




















































































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