Donald Trump y su obsesión por los zapatos grandes
Donald Trump odia que su gabinete no luzca impecable, especialmente si llevan zapatos “horrendos”. Así fue como el presidente de Estados Unidos se refirió a algunos miembros que según él, suelen elegir modelos inapropiados.
“Nunca me ha gustado que los miembros del gabinete usen tenis”, confesó la semana pasada en el programa de radio del comentarista de Fox, Brian Kilmeade. Aunque esta observación se contradice al ver que el Secretario de Estado, Marco Rubio y el vicepresidente, JD Vance, usan zapatos que aparentan ser media talla más grandes de lo que les corresponde.
Si bien, la administración de Donald se ha caracterizado por imponer un rigor vanidoso y conservador––incluso en los trajes azul cobalto que portan todo el tiempo–– sorprende que sus miembros luzcan algo desaliñados al caminar. Tal como informó The Wall Street Journal, el presidente Donald Trump tiene predilección por regalar zapatos Oxford Florsheim con un precio aproximado de 145 dólares.

Al parecer, en una reunión en diciembre, Trump les dijo a Rubio y Vance que “tenían zapatos horribles”. Luego les preguntó por sus tallas a cada uno y supuestamente les remarcó: “Se puede saber mucho de un hombre por la talla de sus zapatos”. Y enseguida, ambos recibieron cuatro pares de zapatos.
The New York Times también reveló que un asistente de la Casa Blanca realizó pedidos que fueron enviados a una dirección en Fairfax, Virginia, donde se entregaron docenas de pares.
Trump se mantiene fiel a las siluetas y marcas que le obsesionan, como los trajes con hombros marcados de Brioni. Pero entre sus más allegados, Rubio intenta––o aparenta–– llenar sus propios zapatos: múltiples fotografías evidencian modelos que dejan ver un espacio casi cavernoso en el talón.
Un hueco ridículamente excesivo que no oculta la santurrería disfrazada de poder.

Esto ha llevado a que muchos señalen que este problema sea una cuestión de machismo. Según expertos en calzado masculino, los hombres suelen comprar zapatos de la talla incorrecta y persiste de que existe una correlación entre la talla del zapato y la longitud del pene.
La obsesión por usar zapatos más grandes de lo habitual es una realidad silenciosa. Y no por mero desconocimiento. Al final, hay que recordar que un zapato no es un objeto estático … así como la política.




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