H&M x Glenn Martens: Una colaboración que reta la física y la lógica
La visión pragmática de Glenn Martens ha revolucionado la moda, al grado de convertir su estética en una alternativa democrática al lujo convencional, definiéndose por una actitud subversiva. Su capacidad para transformar el denim en un material versátil –– con honestidad y radicalidad–– ha cimentado las bases de una fenomenal colaboración con la firma sueca H&M.
La idea de que la moda debe ser una comunidad abierta y libre, motivó al dúo a crear un guardarropa que “celebra la individual y estilo personal” desde una perspectiva sorpresivamente poco convencional.
Las prendas que comúnmente admiramos en los pasillos de H&M fueron elevadas con una visión audaz y lúdica, transformando esas piezas adoradas por un clientela en diseños llenos de ingenio y rebeldía. “La colección es una exploración emotiva de la relación humana con la ropa, y un homenaje al espíritu vanguardista y curioso que puede encontrarse en lo cotidiano”, destacan las notas de prensa.


La personalización fue el motor creativo. Una camisa de franela se reinventa de un modo en que la puedas estilizar como a ti te plazca, sin necesidad de desabotanarla: simplemente, tienes que arrugar la tela. Si tu estado de ánimo lo permite, no dudarás en ponerte una falda satinada con un diseño de kilt, aludiendo al humor británico y al estilo callejero de los raves londinenses, con cuadros y tartanes, sin olvidar su herencia aristocrática con la imagen de un castillo escocés en sudaderas.
La ilusión óptica de un top de tirantes que desafía la gravedad aporta una energía surrealista, reforzada por un layering que adorna jeans con broches de gancho. Los pantalones cargo se reinventan con volumen extra, creando una silueta llamativa que se acumula en torno a las piernas. También hay prendas de punto trenzado con tiras que se pueden acomodarse de forma libre alrededor del cuerpo como aquella chaqueta tipo puffa que se transforma en un modelo extra oversized, y una chaqueta tipo puffa que se transforma en un modelo extra oversized, con alambre integrado en las costuras y la capucha, permitiendo envolverla como una bufanda.

Prodigiosamente, la mayoría de la colección se apoya en una silueta andrógina, pensada para compartirse entre géneros. Aun así se incluyen varias piezas diseñadas como unisex: desde una gabardina con interior metalizado en el cuello —que puede cerrarse simplemente arrugándola— hasta un blazer con lámina metálica que permite al usuario jugar con su forma y estructura.
Mientras el dinamismo instantáneo del bolso Lava, que utiliza las técnicas de alambre y lámina metálica presentes en toda la colección, se combina con el juguetón y exagerado desgaste del denim––característico de Glenn Martens–– que se abulta en unos pantalones cargo, aportando una sensación de antigüedad y profundidad.
Y sí, lo básico es radical.





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