Ruel encuentra su voz más honesta en Kicking My Feet & Screaming
Con tan solo 13 años, Ruel se convirtió en una sensación mediática en su natal Australia. La industria musical, que ha atestiguado de cerca su trayectoria, se ha convertido en el motor que ha impulsado a la estrella a mostrarse cada vez más intrépida y honesta, viviendo su plenitud artística.
Un ícono de la Gen Z que ahora se desenvuelve con mayor resiliencia en Kicking My Feet & Screaming —la continuación de Kicking My Feet (lanzado en octubre de 2025), un álbum que reflejaba la alegría y espontaneidad de una persona—, y que ahora constata un proceso de madurez y reflexión que lo ha incentivado a disfrutar más la vida.
El álbum funciona como un puente emocional que expone una nueva faceta de Ruel. A pesar de su juventud, ha conseguido mantenerse relevante gracias a la seguridad y pasión que transmite en sus canciones. Sabe exactamente qué desea componer y la intención emocional que debe tener cada estrofa.
Su ritmo creativo y compromiso evidencian aún más una imaginación impulsada por la espontaneidad y la alegría; componentes emocionales que sus fans valoran profundamente de él, especialmente ahora con su regreso a los escenarios. Ruel quiere que sus canciones intensifiquen emociones y despierten algo genuino en quienes las escuchan. Y aunque las letras cargan cierta intensidad emocional, este disco también funciona como un manifiesto de que los buenos momentos pueden convertirse en inspiración musical.
Asimismo, Kicking My Feet & Screaming representa una hermosa evolución dentro de su música.
Ruel es imparable.

Alberto Jiménez: Estoy realmente impresionado de que hayas lanzado dos álbumes en 8 meses, especialmente en una industria donde otros cantantes tardan años en lanzar apenas uno e inmediatamente desaparecen por un largo tiempo, ¿qué te motiva a seguir produciendo a ese ritmo en una época de lanzamientos tan densos y saturados?
Ruel: No lo sé. Creo que la cantidad de canciones que escribí entre 2024 y 2025 me dio la posibilidad de hacer dos álbumes. Cuando ya tenía alrededor de 200 canciones, había unas 20 que realmente amaba y quería terminar.
Había dos caminos. Podía haber hecho un álbum de 15 canciones y luego lanzar una edición deluxe con cinco más, pero pensé: “No, creo que tiene más sentido hacer una serie de dos álbumes en un periodo de dos años”. Eso me permitía tener más sencillos y, además, me encanta la idea de contar con dos cuerpos de trabajo que se complementen entre sí, pero que también tengan sus propios universos.
Así que sí, todo surgió de la enorme cantidad de canciones que escribí mientras trabajaba en un solo álbum. Esa fue la razón por la que terminaron apareciendo tantas.
Siento que Kicking My Feet & Screaming, muestra una versión de ti más vulnerable. Note que en las canciones reveladas hasta el momento, hay mucha ira, tristeza, y quizás frustración, ¿qué emociones guardadas realmente quisiste mostrar con este álbum?
Creo que, al menos, las emociones que quería expresar en este nuevo álbum eran un poco más de pasión y angustia. También hay un poco más de tristeza y una sensación de mayor realismo.
Creo que hacia ahí quería dirigir las emociones del proyecto. Simplemente se sentía un poco más cercano a quien soy ahora.
Aunque también, ¿estamos viendo otra faceta más auténtica de Ruel?
Creo que sí, aunque no lo sé. Cada álbum sigue siendo muy personal. Pero en este caso siento que profundicé en temas un poco más difíciles.

Tu música suele tener una mezcla entre R&B y funk, aunque en este proyecto ¿en qué artistas, géneros o referencias te inspiraste para crear este álbum?
Esta vez realmente no hubo películas involucradas. En realidad, me basé principalmente en mi propia experiencia personal.
Para Fourth Wall, mi álbum anterior, sí utilicé muchas referencias de cine y televisión, como The Truman Show, Fight Club y cosas así, porque en ese momento sentía que tenía una gran falta de experiencias humanas debido al COVID.
Ahora, en cambio, ya he vivido mucho más. Sentí que podía entrar al proceso simplemente hablando de mí mismo, de una manera un poco egoísta, supongo.
¿Hay alguna canción en especial con la que te identifiques más emocionalmente?
Sí. Creo que Faking Smiles es una de mis favoritas, tanto por cómo suena como por lo que dice.
Siento que todo el mundo puede identificarse un poco con ella. Pero además me encanta la forma tan literal en que están escritas las letras.
También me gusta mucho Can I Have It Back. Es una canción muy literal sobre alguien que literalmente te arranca el corazón del pecho y tú le pides que te lo devuelva porque lo necesitas para vivir.
Me encantan esas canciones en las que tomas algo que normalmente sería una metáfora poética y lo conviertes en algo completamente literal.
A pesar de tu juventud, has experimentado un nivel muy intenso de éxito y exposición pública. ¿Qué aprendiste de ti mismo mientras hacías este proyecto?
A tener más seguridad e intención en todo lo que hago.
A medida que he ido creciendo, me he dado cuenta de que siempre he sido una persona llena de incertidumbres. Pero ahora, especialmente al escribir este álbum, sentí mucha más confianza para dirigir el rumbo.
No hay un productor ejecutivo detrás de estos álbumes, así que tuve que ser yo quien guiara las canciones en la dirección correcta y asegurarme de que todo se sintiera cohesivo.
Trabajé con siete productores diferentes y mi tarea era lograr que todo sonara como un mismo álbum, como un solo disco.
Así que sí, definitivamente fue un paso en la dirección correcta para mí y una experiencia de crecimiento personal que creo que me enseñó mucho sobre mí mismo.




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