¿Cómo lograr el bronceado perfecto para el verano?
Cuando pensamos en el verano, lo primero que se nos viene a la mente es darnos un respiro del ajetreo de la ciudad y tomarnos unos días de descanso en… sí, la playa. Así, al pensar en la playa, todos queremos lucir un bronceado espectacular. Lamentablemente, la exposición prolongada al sol podría traerte problemas de salud como cáncer de piel.
Pero si aún así deseas ese bronceado, lo mejor es reducir el tiempo de exposición a los rayos UV, por lo que aquí te dejamos algunas recomendaciones para broncearte más rápido y bajo menor riesgo.

1. Usa SIEMPRE protector solar de al menos, 30 SPF
Nunca uses un aceite de bronceado que no contenga protección. Cuida tu piel y asegúrate de aplicar el protector solar al menos, 20 minutos antes de exponerte al sol. Uno de nuestros protectores favoritos es el Fotoprotector ISDIN Fusion Water MAGIC SPF 50 por su consistencia ultraligera de absorción inmediata que brinda una alta protección frente a la radiación UVB y UVA, mientras hidrata tu piel gracias a su fórmula con vitamina E y antioxidantes del Mediterráneo.

2. Cambia de posición
Esto ayudará a que no solo una parte de tu cuerpo se broncee.

3. Incluye en tu dieta alimentos que contengan beta caroteno y licopeno
Alimentos como zanahorias, camote, la col rizada pueden ayudarte a conseguir un bronceado sin quemarte. Estos alimentos también pueden ayudar a reducir la sensibilidad al sol para las personas que sufren de ello, aunque se necesita más evidencia científica para comprobarlo. Los alimentos ricos en licopeno son: el tomate, la guayaba y la sandía. Los estudios han comprobado que el licopeno protege a la piel de los rayos UV naturalmente.

4. No te expongas al sol por más tiempo del que tu piel puede producir melanina.
La melanina es el pigmento producido por el cuerpo cuando uno se broncea. Después de 2 a 3 horas de exposición al sol, nuestro cuerpo deja de producir melanina, por lo que si continúas bajo los rayos UV por un periodo mayor, sólo estarás poniendo en peligro a tu piel m. Recuerda que cuando el sol está más fuerte (entre las 12:00 y 15:00 horas) mayor daño puede causar. Lo ideal es evitar estas horas y preferiblemente hacerlo por la mañana o pasadas las 15:00 horas, especialmente si eres de piel clara.

6. Prepara tu piel
Para lograr un bronceado uniforme y evitar que la piel se pele después, lo mejor que puedes hacer es exfoliar. Para evitar lastimar tu piel, te recomendamos usar un exfoliante químico como el Tónico de Ácido Glicólico al 7% de la marca The Ordinary. Puedes aplicarlo usando una almohadilla de algodón y listo. Se recomienda añadirlo a tu rutina de piel una o dos veces por semana y después aumentar gradualmente según la tolerancia de tu piel. No olvides el SPF, pues es imprescindible usar protector solar después de la exfoliación.

Asolearse puede ayudar a levantarte el ánimo y a producir vitamina D para la absorción del calcio en los huesos. Sin embargo, siempre hay que tener presentes los posibles riesgos como: melanoma, deshidratación, quemaduras, sarpullido por exposición al sol, envejecimiento prematuro de la piel y supresión del sistema inmune.

Si no eres fan del sol, existen alternativas completamente seguras y no incluyen las camas de bronceado, que sólo aumentan los riesgos sobre la piel. Algunas opciones saludables son los autobronceadores, estos contienen dihidroxiacetona (DHA), un carbohidrato que, al entrar en contacto con la piel, produce una reacción que tiñe las células de la capa más externa de la piel sin provocar algún daño a nuestra salud. Asimismo, existen centros especializados donde aplican una loción en spray a base de azúcar de caña 100% natural que logra un efecto instantáneo sin interferir con la melanina.

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