¿Cómo ser padre de la Generación Z? 5 sencillas recomendaciones
Educar a los hijos nunca ha sido tarea sencilla, pero tal parece que cada vez es más difícil hacerlo ¿por qué?
En primer lugar, debemos tener en claro que evidentemente no somos los mismos de ayer, por lo tanto, las generaciones tampoco lo son. Así, tenemos que identificar a conciencia en qué punto de la historia vivimos, las diferencias con otras épocas y el contexto que nos rodea para sobre ello educar bajo un concepto nuevo.

Para ello, debes saber que la Generación Z se comprende de un amplio sector de jóvenes nacidos entre el final de la década de los 90 y principios del 2000. Por lo que, en 2023, la mayoría son egresados universitarios en sus primeros años como profesionistas.
Y aunque no existe receta o ley que indique cómo educarlos con un resultado efectivo, pues todas las familias son diferentes debido a los contextos sociales, económicos, emocionales y demás, antes que nada, deberás dejar de satanizar, acusar o incluso, señalar moralmente, desde un peldaño o dos a los más jóvenes, pues abras perdido su atención.
Además de esto, continuación te enumeramos algunas vías rápidas y generales que podrán ayudarte a tomar conciencia sobre la educación de un miembro de la Generación Z:
Establece límites
Sin lugar a duda, es necesario que los padres sepan establecer límites y los reconozcan, esto quiere decir que exista una coherencia lo más precisa posible. Para esto, es necesario reconciliarse con la palabra, esta no deberá censurar o reprimir. Así, los límites deben aplicarse para las tecnologías, los valores, la moral, las leyes y también la inteligencia emocional.
La tecnología no es tu enemiga
Una queja generalizada de los padres de la generación Z es sobre el tiempo que sus hijos pasan en el celular, así como por los contenidos que consumen en este, llevándolos a asumir que los gadgets son un detonante de la distracción. Esto no es del todo cierto, pues gracias a esos avances tecnológicos, los jóvenes pueden tener mayor acceso a gran información valiosa para su educación. Así, el control de su uso está directamente relacionado con los límites ya mencionados.

Honestidad y transparencia
La figura de los padres castigadores y autoritarios quedó en el pasado. Los hijos necesitan una figura humana, con defectos, virtudes y cercana a ellos. Ser sensible propiciará mayor confianza ante cualquier problema que surja.
Regala independencia
Un valor polémico, pero necesario. Así, aunque en un contexto inseguro como México, dar libertad es preocupante, en medida de lo posible, dejar que los jóvenes vivan sus vidas es parte esencial de su formación, pues de esta manera desarrollan habilidades sociales y establecen sus propios límites.
Cabe mencionar, que la libertad no sólo es física, sino también mental para formar individuos que sepan tomar decisiones, medir sus capacidades, sortear sus miedos y “comprobar” de cierta forma, que los valores y enseñanzas inculcadas en casa son valiosas.

Inculca buenos hábitos
Inculca acciones que propicien una forma de vida saludable en todos los sentidos. Estos hábitos pueden ser: ejercicio, limpieza en su entorno, con su persona, establecer horarios, buena alimentación y una correcta educación emocional. De esta manera, podrán distinguir sus emociones y cómo canalizarlas.
La actualidad merece una reflexión profunda para entender las problemáticas que enfrentamos a diario, pero también requiere de decisión, voluntad y determinación para solucionarlas, lo que solo se logra con el apoyo de un pilar importante como la familia.


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