Escribir por las noches puede calmar tu ansiedad. Aplica este hack

Muchas veces tenemos pensamientos negativos que no dejan de aparecer justo cuando nos disponemos a dormir. Los episodios de ansiedad nocturnos o una mente muy inquieta no es sano, incluso es desgastante, pareciera que los pensamientos no tienen un propósito al punto de provocar molestarles en el cuerpo. Una de las formas de calmar la mente y darle un propósito es escribir en papel a puño y letra para vaciar tu mente.

Uno de los ejercicios que en lo personal me ha ayudado mucho a calmar mi mente ha sido escribir todo aquello que me perturba, principalmente en la noche, pues es cuando surgen los pensamientos de miedo, angustia y por lo consiguiente tienden alejar del sueño.

Escribir por las noches es una actividad que se puede convertir incluso en un hábito que te ayude a tener una mejor perspectiva de tu día o solamente para soltar todo aquello que tal vez no se lo diríamos a nadie frente a frente por diversos motivos

Es precisamente este punto su mayor atractivo, ya que en la mayoría de los casos al sentir ansiedad creemos que estamos solos, que nadie querrá escucharnos hablar de nuestros miedos, y que además de todo, seremos una carga para quien nos escucha, y eso es lo último que queremos. Así que escribir todo eso nos ayuda a liberar la mente, y créeme, de verdad funciona.

El poder de la escritura es sorprendente, pero no de cualquier escritura, cabe recalar que debe ser a puño y letra, sobre papel. Existe la posibilidad de que sea en digital (computadora, Tablet, celular) pero solo si no tienes a la mano papel y pluma.

Lo principal es porque tomas mayor conciencia de lo que escribes, le pones dedicación y tiempo a poner tus ideas por un proceso cognitivo. Esto ayuda en que te obligas a pensar para salir de tu mente y dale salida mediante el cuerpo, la acción, que precisamente es lo que hace falta para calmar tu mente.

Una ruta sencilla que puedes seguir es la siguiente, así será parte de tu rutina nocturna, que no te debes de aferrar siempre, tal vez una noche no se pueda y está bien, no te angusties porque lo llevaste a cabo un día.

  • Destina una libreta especial donde solo escribas tus pensamientos, decórala, personalízala a tu estilo. De esta forma será un objeto con el que te sientas identificadx.
  • Lo que escribes no debe ser por orden, si te sientes muy abrumadx lo mejor es que salga como sea, sin un orden, después podrás darle un orden cronológico, un estilo.
  • Aquello que escribas no necesariamente lo debes de leer. En ocasiones escribimos cosas muy oscuras, que nos inquietan, cosas que es mejor que se queden así sin regresar a ellas.
  • Siguiendo con el punto anterior, si lo prefieres puedes quemar tu texto, tus reflexiones, pensamientos o reclamos. Así, sentirás que los quemas, de una forma real, y puede incluso ser benéfico para tu proceso de saneamiento.
  • No todo lo que plasmes debe ser negativo, preocupante u oscuro, puedes incluir también algo positivo que te pasó, lo bueno que viviste, ya que también es un mecanismo de recordar que somos un cúmulo de experiencias, emociones y sentimientos diversos.

Con esta sencilla actividad te darás cuenta de que nunca es tarde para buscar alternativas que nutran tu camino, especialmente si pasas por momentos difíciles tanto en el trabajo, con tus relaciones interpersonales, con tu familia o contigo mismx. Espero que te ayude a encontrar calma en tu mente para poder salir de ella y estar más en el presente.

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