Los juguetes eróticos…¿Pueden ser adictivos?
La sexualidad es indispensable en la vida de una persona, y el uso de juguetes forma parte de esta. Durante las relaciones sexuales segregas dopamina, se siente satisfacción y se busca repetir ese acto, que es cuando o tienes una pareja o alguien que solo complazca ese aspecto y es cuando se generan pensamientos alrededor de la ideal del juguete. Es más, pongamos que ha sido extremadamente placentero el orgasmo con vibradores y ese ratito de juegos comienza a tener cada vez más espacio en tu vida.
Cualquier acción, objeto o sustancia que produzca placer, que genere otras moléculas como la segregación de dopamina en el cerebro, es susceptible de convertirse en una adicción. Incluso comportamientos que son saludables, como llevar una buena alimentación o algún deporte, se convierte en un problema si lo llevamos al extremo; por ello siempre dicen evita el exceso, y eso aplica para todo.

Existe otro tipo de adicciones además de las sustanciales: las comportamentales, que en esta variante, la dependencia no se produce en relación a un consumo de sustancia, sino a una adicción de comportamiento: como el juego, deporte, al sexo o al pensamiento rumiativo.
“En cualquier adicción, la diferencia entre el uso y el abuso recae en el grado de malestar personal y contextual que provoque. Si se experimenta una pérdida de control, dependencia, síndrome de abstinencia, perdida de interés por el resto de actividades gratificantes, entre otras”
Lucía Jiménez sexólogoga y psicóloga
“En el bienestar de una persona intervienen muchos factores; la familia, el trabajo, las relaciones sociales, el sexo, la comida, los hobbies, el ejercicio físico… Cuanto mayor equilibrio exista entre estos, mayor será la satisfacción personal.
También hay factores de vulnerabilidad personales, más relacionados con rasgos de personalidad como la impulsividad, el grado de tolerancia a la frustración o la búsqueda de sensaciones. Así como el estado de ánimo o la autoestima, y aspectos neurobiológicos”.

Y ¿Se podrá evitar caer en una adicción? pues los juguetes eróticos están diseñados para el placer, por lo que la segregación de dopamina en el cerebro será más alta, logrando una facilidad a los orgasmos y otras estimulaciones. Pero los juguetes sexuales no son adictivos en sí mismos, sino una fuente más de placer, un poco más personal y diverso, por las diversas manifestaciones que genera, pero seguirán siendo parte de la normalidad.
Hay pocos indicios que puedan indicar que nos volvamos adictos a un juguete sexual, porque es poco probable que suframos el síndrome de abstinencia, que la mayoría tiene en alguna otra adicción. Porque la adicción en si es un comportamiento compulsivo difícil de controlar, a pesar de las consecuencias que implica, pero no existiría la relación entre los juguetes eróticos y adiciones; simplemente vamos a querer satisfacernos más seguido, sí llegamos al orgasmo con esto, pero siempre el humano buscará tener ese contacto físico no importa que.


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