Miedo a la deficiencia sexual entre los miedos de los hombres. Estos son los más comunes
El miedo es una emoción que todos los humanos sentimos ante la percepción de un peligro real o imaginario. Es considerada una de las emociones más primitivas, pues nos mantiene preparados para la supervivencia, para dar una respuesta rápida y eficaz ante alguna amenaza. Pero independientemente de sus advertencias, la mente nos hace una mala jugada que incluso nos inmoviliza.
Si bien el miedo es una emoción humana, el género masculino tiende a tener miedos específicos debido a una construcción social con una carga de valores que afecta de manera especial a los hombres. Pero antes de que pienses en todos tus miedos, es importante que sepas que todos se pueden afrontar y que no son eternos, tienen solución o al menos maneras de no verlos tan desastrosos.
Para empezar a hablar de miedo, es importante echar un vistazo atrás, cuando el ideal de la masculinidad hegemónica “prohíbe” de alguna manera a los hombres sentir miedo, o si lo sienten reaccionar con agresividad, para defender, a si mismos o a sus cercanos. Aunque ponga en juego su vida, situaciones delicadas. La idea es que eso mitigue el miedo, porque sentirlo no es algo propio del género.

Miedo a la pérdida de empleo
Bajo este sistema hegemónico, el hombre es el que provee de dinero, cobijo, seguridad y bienestar a su familia, entonces si el trabajo falta o es escaso, el miedo a perder el trabajo sale a la luz como un reflejo casi inmediato, porque bajo la construcción patriarcal, el hombre es el principal sustento de un hogar. De él dependen varias situaciones y no debe permitirse fallar. Si acaso falta, es común entonces ver a los hombres sumamente irritables por no llegar a ser suficientes ante un valor que se les adjudicó.
Miedo a no ser suficiente
El modelo de masculinidad hegemónica demanda, según Kimmel y Goffman en Barrios (2003), ciertos requisitos básicos para ser “todo un hombre”, el no tenerlos conflictua la mente masculina, especialmente cuando se es más joven o muy adulto, etapas clave cuando para aprender o desaprender valores asociados al género.
Ser importante. Es decir, el tamaño de la hombría es proporcional al de la posición económica, política o social. Ese “mandato” va relacionado con el miedo anterior, que si no es suficientemente capaz de proveer a su familia ha “fallado”.
La sensación de no ser suficiente también se ve en la fuerza, ya sea mental (aparentemente) o física. Esta es una cualidad en donde los hombres tienen que resistir a los embates de la vida sin quejarse y enfrentarse a los problemas sin mostrar debilidad (entiéndase expresiones emocionales, especialmente el miedo y la tristeza).
Miedo a connotaciones femeninas
A los hombres básicamente que se les enseña a no ser mujeres, y esto conlleva a no ser homosexuales u algún otro espectro de la sexualidad no binaria. El mandado a no ser homosexual o no manifestar suficiente “virilidad”, parte de la falsa apreciación de que ser masculino implica repudiar lo femenino. Por lo que muchos jóvenes sienten que no deben mostrar debildiad o cualquier valor asociado a lo femenino, desde colores, actitudes, voz, o acciones, ni que decir de sus preferencias sexuales.
Miedo a mostrar los sentimientos y vulnerabilidad
Va de la mano con el miedo a ser asociado con un valor femenino. El miedo a mostrar los sentimientos o vulnerabilidad se puede expresar de forma agresiva, incluso para alejar a quienes los rodean solo para que no miren su vulnerabilidad. En este sentido, se vuelve más difícil salir de los problemas en los que los hombres se encuentran, porque no expresan sus sentimientos, aquello que los inquieta, duele o perturba.
Miedo a perder la salud
Todos en algún momento de la vida perderemos movilidad o nos enfermaremos por el paso natural del tiempo. Pero hay una constante que a los hombres perturba, y es el hecho de depender de alguien para hacer cosas que hacían perfectamente antes. El que alguien les ayude no corresponde tal vez a los valores que se les dio en su infancia y tal vez por eso sientan frustración.
Miedo a la deficiencia sexual
Los hombres vivimos casi obsesionados por el placer que ejerce nuestro miembro viril y depositar toda la carga sexual al coito y su posterior orgasmo eyaculatorio, que cuando por alguna razón llega a “fallar” el mundo se cae. Pensamos que el pene debe estar siempre erecto y dispuesto, así como no venirse demasiado rápido, pero la realidad es que hay más probabilidades que no funcione bien el encuentro sexual si tenemos esos miedos. Los hombres no somos maquinas sexuales y si hay “fallos” es normal si sobre esforzamos las cosas.
Estos fueron los miedos más comunes que existen en internet, pero de seguro casa hombre tendrá los propios, pues cada historia de vida es diferente. En todo caso son pensados como un miedo hegemónico, no particular. ¿En tu caso cuáles son tus miedos?


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