¿Sabías que la hibernación humana puede ser una posibilidad?

La realidad siempre supera a la ficción y las películas de este género cada vez se parecen más a nuestra vida cotidiana. Así, la hibernación humana es un tema frecuente en este tipo de tramas, ejemplo de ello son algunas de nuestras cintas favoritas como Alien (1979) y Passengers (2016). A pesar de que muchos mamíferos como murciélagos, ratones y lémures pueden entrar en letargo diario y otros pueden hibernar hasta por seis meses, aún se siguen investigando las complejidades de suspender la animación humana por largos periodos de tiempo con ayuda de la tecnología moderna, tomando en cuenta la existencia de ciertas evidencias arqueológicas de la capacidad humana para hibernar.

Desde 1970, la hipotermia inducida ha sido empleada para proteger al cuerpo durante operaciones del cerebro o de corazón abierto, pero únicamente puede hacerse durante una hora sin que esto represente un riesgo para los tejidos. En un estudio reciente, los investigadores muestran un nuevo proceso no invasivo preciso y seguro en el que el cuerpo de ratas y ratones es inducido en un estado de letargo en el que la temperatura corporal baja, al igual que el metabolismo y la actividad física, similar a la hibernación. Para esto, los científicos emplearon unos sombreros que dirigen un ultrasonido hacia el cerebro de estos animales que los enviaba a dicho estado de letargo.

¿Cuál es la diferencia entre la hibernación y el estado de letargo? El letargo es cuando un animal apaga su proceso metabólico como el respirar, la circulación y el uso de energía, bajando la temperatura corporal por debajo de los 33ºC  por un corto tiempo de menos de 24 horas. Por su lado, la hibernación es por un periodo más largo de tiempo que puede durar varios meses y que los animales usan para sobrevivir a los fuertes cambios de temperatura o la escasez de alimento. La temperatura corporal desciende los -3ºC y el cuerpo guarda hasta el 90% de su energía. 

El ultrasonido es la única forma de energía que puede enfocarse de manera no invasiva en cualquier parte del cerebro con gran precisión y sin ionizar radiación. El cerebro funciona como un switch central el cual se busca poder controlar y con el ultrasonido, aparentemente se ha logrado el cometido. Al apuntarle al área preóptica del hipotálamo, el área del cerebro responsable de controlar el sueño y la temperatura corporal, las ratas y ratones redujeron su temperatura corporal, ritmo cardíaco y la toma de oxígeno. En este estado se pudo mantener a los animales por 24 horas sin signos de incomodidad. Al apagar los sombreros, tomó menos de 90 minutos en que regresaran a su estado natural. 

¿Qué beneficios podría traer a los humanos? El estado de letargo inducido podría alentar el metabolismo y demás procesos del cuerpo, ayudando a dar tiempo extra para tratar enfermedades de vida o muerte o situaciones médicas de emergencia como: paros cardiacos, embolias y pérdida de sangre. Además, podría ayudar a los receptores de un trasplante de órganos. Mirando hacia el futuro, incluso podría tener aplicaciones para tratar problemas relacionados con el envejecimiento. No obstante, en primer lugar, es necesario hacer pruebas con animales más grandes y experimentar con periodos de tiempo más largos antes de su optimización para los humanos. 

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