Todo sobre la masturbación y las técnicas para ser feliz

A pesar de generar una incontable serie de interpretaciones, no muy favorecedoras, del parte religioso, así como controversias, presiones sociales y distintas perspectivas, no cabe duda, que la autoestimulación sexual o la masturbación, que define al arte de provocar placer en el cuerpo propio, es una de las dinámicas satisfactorias más evocadas por el ser humano.

Su origen puede remontarse a la prehistoria, donde los primeros habitantes vinculaban la sexualidad humana con la abundancia en la naturaleza, por tanto, en el mundo antiguo, lejos de ser considerado un tabú, era una práctica sexual común. Prueba de esto han sido los registros de pinturas rupestres con representaciones de la masturbación, que si bien, abarca ambos géneros, era más frecuente encontrar representaciones de la masturbación masculina.

Aunque cada cultura tuvo su propia forma de interpretar y llevar a cabo la sexualidad, fueron los sumerios, quienes llegaron a un punto de gran libertad en el sexo, incluso ya existía el uso de estimulantes y afrodisiacos, sin restricción por tabúes matrimoniales ni de edad. Para los egipcios, por ejemplo, la masturbación era un acto divino, asociado a la magia y a la creación del mundo por los dioses.

Entre muchos otros beneficios, el masturbarte puede ayudar a que seas más feliz gracias a los neuroquímicos que se liberan como las endorfinas, mismas que ayudan a aliviar el dolor y otorgar una sensación de bienestar. Además, favorece la relajación, contribuye a la salud del área genital, fortalece el sistema inmunológico y mejora la calidad del sueño, sólo por mencionar algunos.

Antes que cualquier cosa, hay que entender que la masturbación es un acto de autocuidado y por ende, también de comunicación con los sensores del cuerpo. Por ello, no existe una “guía” que marque las instrucciones paso a paso de cómo llevarla a cabo, pues cada persona es diferente y esa es la parte que hace de esta actividad, algo tan satisfactorio, pues nadie conoce mejor tu cuerpo que tú y por ende, nadie puede llevar un mejor control de movimiento, presión, velocidad, etc.

Parte de lo que hace saludable a la masturbación es lo que resulta de la autoexploración, este hecho permite saber dónde, cómo y de qué manera te resulta placentera la estimulación; todo dependerá de lo lejos que quieras ir y de lo que te atrevas a intentar dentro de tus propios límites. Así, considera un lugar y ambiente cómodo que te permita interactuar con libertad y sin interrupciones.

Aunque por obvias razones, la estimulación suele centrarse exclusivamente en la zona genital, tanto para hombres como mujeres, incluir caricias en otras partes del cuerpo como el pecho, el vientre, los muslos o zonas como los pezones puede enriquecer las sensaciones y hacer que toda la experiencia pueda potenciarse en cuanto al placer.

Otra opción es estimular zonas donde también existen terminaciones nerviosas, tal es el caso del escroto y el perineo, donde se localiza el suelo pélvico. Así, masajear esta zona ayuda a intensificar la sensación orgásmica en el clímax.

Ahora que si lo que buscas es ir más allá, puedes incluir una estimulación de la próstata mientras lo haces con el pene. Aunque durante mucho tiempo este tipo de masturbación se ha traducido como un tabú del que muchos hombres huyen, lo real es que es una opción que puede otorgarte momentos sumo placer.

Para llevarlo a cabo es indispensable la higiene y el cuidado en tus manos, principalmente en el corte de uñas para que la estiulación anal pueda hacerse sin ninguna molestia; para mayor placer, al mismo tiempo que interactuas con tu pene, de la base al glande estimula el borde del ano con tu otra mano. Recuerda que, como toda técnica requiere de práctica y autoconocimiento, así, ten paciencia.

La técnica de “parar y empezar de nuevo”, que básicamente consiste en llegar a un punto cerca del orgasmo y detener por completo la estimulación antes del clímax, ha desatado comentarios muy positivos, ya que este método de estímulo ha ocasionado orgasmos más explosivos e intensos en quienes han sabido aprovechar los beneficios, además de ser un apoyo para quienes sufren de eyaculación precoz.

Hasta hace algunos años, los juguetes sexuales se habían convertido en herramientas socialmente  consideradas, en su mayoría, para el placer de las mujeres, sin embargo, hoy en día existe una gran cantidad de dispositivos, tanto mecánicos como electrónicos, dedicados a la estimulación del pene y ano que pueden ser grandes aliados para la forma en la que quieras complementar tus rutinas del placer; el límite en esta cuestión lo define tu imaginación.

Estimuladores de próstata, anillos vibradores, sastisfayer para hombres, simuladores de felación, son sólo algunos de los modelos más requeridos, que si bien tienen el objetivo de darte placer, también ayudan a tener erecciones más fuertes y prolongadas que eventualmente se traducirán en relaciones sexuales más satisfactorias. Para hacer uso de cualquier dispositivo, asegúrate de ocupar suficiente cantidad de lubricante a base de agua para tener una mejor experiencia.

 

Recuerda que la masturbación forma parte de una sexualidad saludable que te acerca a la autoexploración y el autoconocimiento de tu cuerpo, por ello, requiere hacer a un lado los prejuicios, tabúes y presiones sociales. Ten presente que el único beneficiado seas tú en un encuentro contigo mismo y la forma en la que te gusta dar y recibir placer. Abre tu mente a un mundo de posibilidades y atrévete a descubrir que tanto puede hacerte sentir tu cuerpo.

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