Alessandro Sartori fusiona historia, naturaleza y lujo moderno en Zegna
En una monotonía rígidamente sartorial, Alessandro Sartori personifica una identidad propia a Zegna, entablando una amorosa, sensible y respetuosa vinculación con el legado progresista de la casa. Tomando inspiración de unos curiosos premios llamados ‘Wool Trophy’, que su objetivo primordial era aportar a los cultivadores de lana de Australia, también conseguía la oportuna dicha de obtener la ‘lana más fina del mundo’ bautizandola como ‘Vellus Aureum’. Curiosamente, este nombre hace referencia a la mítica hazaña de Jasón y los Argonautas: la búsqueda del Vellocino de Oro, que se representaba como un carnero alado.



Partiendo de esa idílica fantasía material, el risueño lindo escenario, bellamente ajardinado por diminutas colinas (de golf, pero eso arruina tal utopía) recuerdan el indomable verdor de las praderas australianas, como ‘símbolo de continuidad entre el hombre y la naturaleza’ que era tanteado al ritmo de sus mocasines de suela gruesa. Esta deleitable clase de geografía, es una mirada hacia sus raíces con una reinterpretada mentalidad profundamente global.



La tersura y blandura de sus prendas congenian con el palpable misticismo vinculado. Voluminosos abrigos largos con estampados Prince of Wales y Birdseye, eran equilibrados por las sedosas y robustas doble-camisas y blusones menta y con rayas, que mimetizan con sus vaporosos pantalones de tiro alto. La seductora consistencia de jugar con pulcritud y dinamismo al unir abrigadoras capas a los looks, genera un efectivo juego de proporciones que elevan su refinado estatus. “Las prendas se eligen con despreocupación y se mezclan espontáneamente para relatar un encuentro entre generaciones en nombre del estilo italiano”, comentaba Sartori.



La terrenal neutralidad colorida que emiten el fossile, ginepro, foliage oscuro, serra, castoro, rojo Gattinara y falesia, provocan que la textura de cashmere, pana, mohair y franela de Oasi Cashmere, que se encuentran prodigiosamente en chaquetas bomber, remetidos suertes con un consistente escote en V, gruesos jerseys de punto — son acentuados a una matizada imagen dúctil y exquisita, añadiendo más una innovadora riqueza creativa a su valor pasional.



“El hombre que tengo en mente ha hecho una incursión en un armario en el que se han ido coleccionando piezas a lo largo de las décadas, por su valor emocional y material”. Este mensaje une a todas las generaciones reflejadas en el casting, con la especial participación del actor John Turturro, portando un abrigo de tweed con mangas raglán y cuello de piel de oveja, mismo forro era desmontable. El volumen del abrigo se amplió con un forro de piel de oveja desmontable. Todos son representados perfectamente en una indumentaria conservadora que satisface el voraz anhelo por el lujo que apapache su confianza masculina.






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