la ambición de Timothée Chalamet no debe ser juzgada
Aparentemente, la descarada seguridad de Timothée Chalamet se ha vuelto incómoda. El press tour de Marty Supreme se ha convertido en una sensación cultural gracias al method acting––y a esas aquellas chaquetas deportivas que que no podemos encontrar en ningún lado––que han llevado a su intérprete a rozar los “límites de la soberbia”.
Varios han tachado a Chalamet de arrogante por comentarios que no ocultan su sueño de convertirse en uno de los grandes en Hollywood. En una entrevista reciente con Margaret Gardiner, declaró que la película contiene el mejor trabajo de su carrera. “Llevo siete u ocho años entregando interpretaciones realmente comprometidas, de primer nivel. Y es importante decirlo en voz alta, porque la disciplina y la ética de trabajo que traigo a esto… no quiero que se den por sentadas. Esto es un nivel muy alto”.
Obviamente, el letal fanfarroneo género titulares e hizo enojar a medio internet con su actitud percibida como narcisista. Sin embargo, ¿está mal ser seguro de sí mismo y gritarlo en voz alta? Tal vez lo consideremos una “inventada” por la supuesta palabrería de un joven que irrita a muchos por su ambición.
Video relacionado
¡Le trono la espalda a un presidente! El quiropráctico de las celebridades lo cuenta todo
Chalamet ha declarado abiertamente sus intenciones de ocupar un lugar en los libros de historia junto a figuras como Brando, Pacino y Day-Lewis. A sus 30 años, ha sido nominado dos veces al Oscar, ha encabezado éxitos de taquilla como Dune y Wonka , y se ha convertido en una de las pocas verdaderas estrellas de cine de su generación … entonces, ¿tanta vanidad puede ser justificada? Sí.
Además, si no nos agrada su “grandeza”, no deberíamos culpar a Kylie Jenner. Timothée es un adulto y es consciente de las repercusiones de sus acciones. Ella no debería ser castigada por las aspiraciones de su novio. La misma sociedad es hipócrita.
Si retrocedemos con el tiempo, Chalamet siempre ha sido así. Desde aquel “twink francés” que nos sedujo en Call Me By Your Name y Little Women, él nunca ha sido modesto con sus intenciones y metas, hasta ahora. A pesar de no sentirse del todo valorado por una industria que demanda un sobreesfuerzo artístico constante, él no se rinde. De hecho, sus “fracasos” ––como no ganar un Oscar en 2024 por A Complete Unknown–– son su combustible para seguir. ¡Quiere la estatuilla!
A pesar de que la sociedad contemporánea tiende a vincular el éxito con la humildad, es refrescante ver a este personaje aplaudir su talento sin pedir disculpas por su ambición. ¿Por qué deberíamos guardarnos lo que más nos inquieta y minimizar nuestra brillantez? ¿La humildad debe ser obligatoria? Timothée Chalamet es un genio comprometido en su arte, con una moral ambigua que muchos leen como egocentrismo. Quizás solo se está divirtiendo con el personaje adoptado (no es el primero que lo hace). La ambición no es soberbia, mientras exista un trabajo duro que lo justifique. No debería limitarse.



PUBLICAR UN COMENTARIO