Rudy Mance y cómo logró que John F. Kennedy Jr. volviera a ser una leyenda en Love Story
John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, aquel “cuentos de hadas” que despertó la imaginación colectiva gracias a la franqueza, ingenio y encanto que resplandecía la pareja más famosa de Estados Unidos en los años 90; retratada fervorosamente en la aclamada serie de Ryan Murphy, Love Story.
Un heredero político––quien luchó por hacerse un nombre fuera de la sombra de su familia––, que manejaba bici con trajes de Armani y gorras al revés y una publicista de Calvin Klein que adoraba el clean look: era la combinación idílica del romance moderno.
Puede que Bessette sea considerada la reina del minimalismo, pero John John era el amo supremo del preppy neoyorquino. Hoy, los jóvenes emulan la construcción estética casi hipster que Kennedy redefinió a través de su actitud y presencia. La insolencia empresarial yuppie de Wall Street y la frescura desenfadada de los Hamptons reviven bajo la visión del diseñador de vestuario Rudy Mance, quien se encargó de enmendar ciertos códigos para que su estilo resultara desgarbado y relajado.
Conocido por sus trabajos en American Horror Story, The Watcher, Monster: The Jeffrey Dahmer Story y The Alienist, el nominado tres veces al Emmy se convirtió en un auténtico detective al reconstruir meticulosamente uno de los guardarropas masculinos contemporáneos más difíciles de imitar. Detrás de esa naturalidad que asombra en las interpretaciones de Paul Anthony Kelly y Sarah Pidgeon, existe una intencionalidad estilística retratada con esmero y cautela.
Platicamos con Mance sobre el impacto que ha tenido su trabajo en Love Story al retratar a uno de los íconos de la masculinidad contemporánea.

También te podría interesar:
La historia real de la boda secreta de John F. Kennedy Jr y Carolyn Bessette
BadHombre: En un principio, vemos a un John intentando encontrar su camino en una sociedad que pretende conocerlo y un legado familiar que lo acorrala, ¿cómo ese limbo existencial se refleja en su guardarropa al paso de los episodios?
Rudy Mance: Al inicio de la serie lo vemos mucho más casual, usando ropa deportiva y sacos informales, incluso con un aire un poco rebelde en la forma de vestir. Conforme avanza la historia, su estilo también evoluciona: empieza a inclinarse hacia trajes más estructurados y un look más pulido, especialmente después de lanzar George Magazine.
“El hombre vivo más sexy de 1988″ de People se convirtió en una deidad aspiracional para la masculinidad, ¿cuál fue el mayor reto de construir su imagen de este icono sin que luzca tan falso o perfomativo?
Simplemente lo abordé desde un lugar muy real, porque él también lo era tanto en su forma de vestir como en la manera en que se movía por el mundo. Nunca quise que pareciera que estábamos intentando copiar a JFK Jr. al pie de la letra. La idea era que se sintiera auténtico. Y Paul (Kelly), más que nadie, nos ayudó a lograrlo. Tiene un gran estilo personal, igual que lo tenía JFK Jr.

Algo que sorprende es la forma en la que Paul Kelly logra esa yuxtaposición de estilos que Kennedy manejaba. ¿Crees que él revolucionó la manera de portar el traje–incluso al rematarlo con lentes o bennies ––al relajar el tradicionalismo que lo envolvía?
Absolutamente. La prensa lo fotografió desde que nació, así que puedes ver cómo su estilo evoluciona a lo largo de los años. Yo empecé mi carrera como asistente de editor de moda en Condé Nast, y JFK Jr. siempre aparecía en nuestros mood boards. Tenía una manera muy particular de combinar las cosas y siempre lograba que funcionaran. Podía llevar un traje Armani impecable —con hombros marcados y pantalones amplios— y combinarlo con botas de hiking, un cinturón western con punta de plata, una cadena para la cartera y una gorra de béisbol al revés. Aun así, se veía aspiracional sin parecer demasiado estilizado. Tenía esa capacidad de tomar un look clásico y darle un pequeño giro.
Sabemos que las primeras fotos de vestuario que lanzó Ryan Murphy generaron un rechazo entre quienes conocen fielmente el estilo de John John. ¿Tuvo el mismo nivel de dificultad recrear algunos de sus looks como los de Carolyn Bessette?
No. Las escenas que están muy bien documentadas —como su dolorosa discusión en el parque o el momento en que anuncia a la prensa, después de casarse, que ella necesitaba tiempo para adaptarse— sabíamos que debíamos recrearlas con la mayor precisión posible. En cierto sentido, fue más fácil vestirlo a él en sus años tempranos que a ella, porque hay muy pocas fotos de Carolyn antes de que se conocieran. En cambio, él fue fotografiado durante toda su vida, así que existe un archivo enorme de imágenes suyas a lo largo de los años.



Puedes contarnos un poco sobre el trabajo de búsqueda que implicó un guardarropa tan complejo y adecuado para la época en que transcurre Love Story
Cuando empecé mi carrera recuerdo ir a la biblioteca de Condé Nast. Era increíble: tenían números archivados desde prácticamente el inicio de la compañía. Podías revisarlos, fotocopiar editoriales de moda y luego recortarlos para hacer collages y mood boards con esos tear sheets. Hoy el proceso es distinto: recurrimos a investigación online, libros, revistas, periodistas, archivos de moda, películas de la época, etc. Mi equipo y yo buscamos información en todos los lugares posibles para que el vestuario resultara creíble y auténtico, incluso en los detalles de fondo.
Hay algo inherentemente sensual en como John solía arremangarse los pantalones para ir en bicicleta al juzgado y usar gorras de béisbol hacia atrás cuando visitaba a su madre Jackie… ¿Esa intencionalidad effortless business casual fue ardua de evocar?
Si y no, pero eso también se debe mucho a Paul. Es un actor increíblemente fácil de vestir. Fue modelo antes de actuar y realmente puede llevar cualquier look que queríamos recrear.
La sinergia entre John y Carolyn es palpable––y bien lograda en la serie––¿cómo evolucionó su sello a través de los capítulos?
Ella solía usar muchas de sus prendas, así que a lo largo de la serie incorporé pequeños detalles para reflejar eso. Por ejemplo, tomaba unos bóxers o una camiseta favorita de él que aparecía repetidamente y, basándome en fotos de referencia, hacía que con el paso del tiempo se vieran más desgastados o deslavados. Así, en un episodio él podía usar los bóxers y en el siguiente aparecía ella con ellos. Los envejecía ligeramente para mostrar el paso del tiempo, pero también para mantener esa autenticidad.


¿Qué sientes al ver que tu trabajo ha despertado un interés por una leyenda que fue por mucho tiempo infravalorada?
Creo que esa es precisamente la razón por la que todos los que participamos quisimos contar esta historia. Poder extender su legado e introducirlos a una nueva generación que quizá no sabía quiénes eran antes… esa es la mejor parte.
¿Cuál es la lección más importante que podemos aprender de un hombre que sabía vestirse con intención?
Divertirse. La ropa es la primera impresión que tenemos de alguien, incluso antes de que hable, y él lo entendía perfectamente. Pero al mismo tiempo nunca se lo tomaba demasiado en serio.
Love Story: John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette se encuentra disponible en Disney+



PUBLICAR UN COMENTARIO