13 6

Sebastiano Pigazzi: el valor de seguir intentándolo

En una industria obsesionada con las certezas, las estrategias de carrera y las narrativas perfectamente construidas, Sebastiano Pigazzi parece moverse en dirección contraria. Su aproximación a la actuación no parte de una búsqueda por controlar el futuro, sino de una disposición constante a descubrirlo. Quizá por eso, más allá de los personajes que interpreta, resulta interesante la manera en que entiende su oficio: como un acto de juego, vulnerabilidad y resistencia.

08 5
Total look Bottega Veneta

En su más reciente proyecto, Pigazzi da vida a Carlo, un joven que encuentra refugio en los videojuegos para escapar de una realidad marcada por la pérdida y el duelo. Un personaje que construye universos alternos para evitar enfrentar aquello que duele, hasta que el amor y la conexión humana comienzan a abrir grietas en esa burbuja cuidadosamente diseñada. Aunque el actor reconoce diferencias evidentes entre él y Carlo, hay algo que los une: la capacidad de conservar cierta inocencia, una conexión con la versión más joven de uno mismo.

Esa idea atraviesa también su visión de la actuación. Para Pigazzi, actuar sigue siendo una forma sofisticada de jugar a disfrazarse. Una práctica que conserva algo de la imaginación infantil y que, precisamente por eso, no debería perder espontaneidad. En una época donde la actuación suele analizarse desde la técnica o la construcción de personajes, su definición resulta refrescante: habitar mundos ficticios para volver reales ciertas emociones.

¿Te gustó este artículo?

Suscríbete y recibe lo mejor de BADHOMBRE directo en tu correo.

    Su carrera ha comenzado a expandirse internacionalmente, pero lejos de proyectar una imagen calculada o una ambición perfectamente delineada, el actor parece encontrar belleza en la incertidumbre. No habla de objetivos específicos ni de trayectorias diseñadas al milímetro. Al contrario, defiende la idea de no saber exactamente qué sigue. Para él, el atractivo de la profesión radica justamente en esa imposibilidad de prever el próximo capítulo.

    Sin embargo, detrás de esa aparente ligereza existe una conciencia muy clara sobre las dificultades del oficio. Pigazzi identifica la espera y el rechazo como los aspectos más complejos de ser actor. Una realidad poco glamorosa que acompaña incluso a quienes ya han logrado reconocimiento. La diferencia, explica, está en no permitir que la validación externa se convierta en el único motor creativo. Por eso alterna grandes producciones con proyectos personales, escritura, dirección y teatro; espacios donde puede seguir creando sin depender exclusivamente de la aprobación de otros.

    Esa necesidad de regresar constantemente a sus orígenes revela una de sus cualidades más interesantes: la voluntad de mantenerse conectado con aquello que lo hizo enamorarse de la actuación en primer lugar. Mientras muchos buscan avanzar sin mirar atrás, Pigazzi entiende el valor de volver a los lugares donde comenzó todo.

    09 5
    Total look Bottega Veneta

    Quizá por eso, cuando imagina cómo le gustaría ser recordado, su respuesta no gira en torno al éxito, la fama o los reconocimientos. Lo que espera que la gente vea es a alguien que siguió su pasión y que lo intentó. Una idea sencilla, pero profundamente humana. En una industria construida sobre triunfos visibles, Pigazzi parece más interesado en reivindicar el mérito de la perseverancia.

    Al final, su historia no habla de llegar a un destino específico, sino de la decisión diaria de seguir avanzando. De enfrentarse a los dragones, incluso cuando las probabilidades de vencerlos no estén garantizadas. Porque a veces el verdadero logro no está en derrotarlos, sino en tener el valor de seguir apareciendo frente a ellos.

    BH: Cuéntame un poco sobre tu personaje en esta película.

    SP: Mi personaje es alguien ingenuo, joven y muy refugiado en los videojuegos. Construyó una especie de mundo perfecto ahí dentro porque no quiere enfrentarse del todo a la realidad ni a lo que tiene alrededor. Mucho viene del trauma por haber perdido a su hermano mayor hace años. Pero durante la película encuentra amor, empieza a abrirse y a aceptar más lo que tiene enfrente.

    BH: ¿Hay algo de Carlo que sientas que se parece a ti?

    SP: Creo que todos los actores conservamos algo infantil o cierta conexión con una versión más joven de nosotros mismos. Quizá eso es lo que más comparto con Carlo.

    Actuar también tiene algo de eso: jugar a convertirte en alguien más. Nos disfrazamos, habitamos mundos que técnicamente no existen y tratamos de volver reales ciertas emociones.

    BH: Nunca había escuchado a alguien describir actuar como jugar a disfrazarse.

    SP: Quizá es mi forma de verlo, pero mientras más mantengamos ese amor original por el juego, más se disfruta. Si no, termina convirtiéndose solamente en otro trabajo y pierde espontaneidad.

    BH: Mucha gente te conoció globalmente por ese personaje. Estos dos personajes son completamente distintos. ¿Cómo los comparas?

    SP: Son muy diferentes.

    Más allá de que ambos son italianos, uno ya sabe quién es, sabe lo que quiere y está entrando a otra etapa de vida. Carlo todavía está perdido, todavía está creciendo.

    Creo que lo que sí comparten es que ambos tienen buen corazón.

    BH: ¿Después de ese proyecto sentiste presión por romper con esa imagen o miedo a quedar encasillado?

    SP: No demasiado, porque siento que soy muy distinto a ese personaje. No puedo hablar por cómo me perciben los demás, pero personalmente nunca sentí que me definiera.

    BH: Conforme tu carrera se vuelve más internacional, ¿cuál sería el papel ideal para lo siguiente?

    SP: Algo completamente distinto.

    Me gustaría hacer un villano. Alguien más oscuro. Dejarme crecer la barba, ensuciar un poco la imagen… explorar lados que todavía no he tocado.

    BH: ¿Tienes un plan muy claro para tu carrera o para el actor que quieres convertirte?

    SP: No.

    Y creo que justamente eso es parte de la belleza de esta profesión. Nunca sabes qué viene después. Hace un año tampoco hubiera imaginado muchas de las cosas que terminaron pasando.

    Mientras menos sepa del camino, mejor.

    BH: ¿Qué encuentras más difícil de ser actor?

    SP: La espera.

    El rechazo. Estar cerca y luego perder algo.

    Además, otras disciplinas creativas puedes hacerlas solo. Si pintas, pintas. Si escribes, escribes. Pero actuar necesita audiencia. Si no, eres solo alguien hablando solo en la calle.

    BH: ¿Cómo lidias con el rechazo? Siento que muchos hombres crecimos sin aprender realmente a hacerlo.

    SP: Para mí tiene que existir algo más que me emocione fuera de eso.

    Necesito cosas personales, proyectos propios, algo que me mantenga conectado conmigo y no dependa de que alguien más me diga que sí o que no.

    Hace poco escribí y dirigí una obra con otros actores. Sigo actuando, pero también necesito sentir que estoy creando algo mío.

    BH: Me gusta que hagas proyectos enormes pero también regreses al teatro.

    SP: Porque ahí empezó todo.

    Necesito volver a las cosas que me hicieron enamorarme de esto. Me ayuda a mantener los pies en la tierra y sentir que sigo presente.

    BH: Última pregunta. Si pudieras elegir cómo te percibe el mundo —como actor, como hombre— ¿qué te gustaría que vieran?

    SP: Me gustaría que vieran a alguien que siguió su pasión y que lo intentó.

    Al final eso es todo lo que podemos hacer. Intentarlo.

    Hay una frase que me gusta mucho: quizá no derrotes al dragón, pero al menos puedes molestarlo un poco.

    Todos somos pequeños frente a muchas cosas, pero el acto de levantarte cada día y seguir aquello que amas, incluso sabiendo que puedes fallar, me parece algo valioso.

    En esta historia Juan Toscano-Anderson fotografiado por Martha Alvarez Bernal, Maquillaje Deborah Besghini, Pelo Bry Borroni, Dirección editorial Juan Pablo Jim y Texto Rafael Escalante

    Me gusta la cultura pop y Mariah Carey

    PUBLICAR UN COMENTARIO

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.