sebas

Sebastián Zurita: el movimiento como punto de partida

Sebastián Zurita parece estar en un momento donde la carrera ya no se mide únicamente por lo que se estrena, sino por lo que se construye alrededor. Actor, productor y creador de espacios para nuevo talento, su presente habla de una búsqueda más amplia: mirar la industria desde otro lugar y preguntarse qué hace falta para que más historias encuentren camino.

14

En su caso, esa pregunta no nace desde la teoría. Nace de algo mucho más cotidiano: personas acercándose para pedir orientación. Dónde estudiar actuación, cómo vender un guion, cómo entender los procesos de una industria que, vista desde fuera, puede parecer cerrada. Zurita identificó ahí un hueco y decidió hacer algo con él. No solo acercar herramientas, sino crear puentes. No solo formar actores, sino imaginar una comunidad donde el talento mexicano y latino pueda prepararse con una visión más global sin perder su propio punto de origen.

Esa mirada también atraviesa la forma en la que elige sus proyectos. Sebastián habla de una idea sencilla, pero reveladora: hoy busca aquello que lo haga más feliz. No en un sentido cómodo ni complaciente, sino desde la posibilidad de vivir experiencias distintas. Después de haber insistido durante años en hacer comedia, y luego encontrarse repitiendo ese mismo territorio, entendió que incluso lo deseado puede volverse una fórmula. Por eso ahora parece más interesado en moverse hacia lo inesperado.

¿Te gustó este artículo?

Suscríbete y recibe lo mejor de BADHOMBRE directo en tu correo.

    15

    La versatilidad, para él, no está en demostrar que puede hacerlo todo, sino en no quedarse atrapado en una sola lectura de sí mismo. Hay una conciencia clara de que la industria suele mirar a los actores desde lo que ya funcionó. Si algo fue probado, se repite. Si una imagen conectó, se intenta conservar. Pero Zurita parece querer ir contra esa lógica. Buscar personajes que tal vez no le ofrecerían de entrada. Elegir historias que lo saquen de la zona conocida. Trabajar con gente que admira, con su familia, con personas que le despiertan una conexión real.

    07

    También está el impulso creativo, esa necesidad de inventar todos los días. En su conversación aparecen ideas de series, proyectos de fútbol, vinos, realities, historias densas y formatos distintos. No como una lista dispersa, sino como prueba de una mente que se mantiene activa. Lo suyo no parece partir de una obsesión por producir más, sino por encontrar nuevas maneras de contar. Incluso cuando habla de proyectos comerciales, insiste en el trasfondo: ese lugar donde una historia puede llegar a muchos sin perder profundidad.

    17

    Quizá por eso su visión de futuro tiene la forma de un estudio. Una casa productora, sí, pero también un espacio de desarrollo. Un lugar donde actores, escritores y directores puedan tener sus primeras oportunidades, acompañados por una estructura que no solo enseñe, sino que también produzca. En esa idea hay ambición, pero también una lectura generosa de la industria: crecer no tendría que significar competir todo el tiempo, sino aprender a crear juntos.

    12

    Sebastián Zurita no habla como alguien que quiera cerrar una etapa para inaugurar otra. Más bien parece estar ampliando el mapa. Actuar, producir, formar, imaginar, arriesgarse. Todo forma parte de la misma inquietud. La de un creador que entiende que las nuevas miradas no aparecen solas: se trabajan, se comparten y, sobre todo, se abren para que otros también puedan mirar desde ahí.

    05

    BADHOMBRE: ¿Cómo nace Invitation Only?

    Sebastián Zurita: Nace de un hueco que yo veía constantemente. Muchas veces, en la calle, se me acercaba gente para preguntarme: “¿Dónde puedo estudiar actuación?”, “¿qué escuela me recomiendas?”, “¿cómo puedo vender mi guion?”, “¿cómo hago un packaging?”. Cosas que, si no estás metido en esta industria, son muy difíciles de entender.

    Yo quería que esas barreras de entrada cambiaran. Quería abrir el camino al desarrollo de nuevo talento mexicano y latino, y que ese talento pudiera entrenarse con herramientas de nivel mundial. Por eso pensé en traer coaches de Estados Unidos, pero también en crear puentes con nuestro talento local. Muchas veces vemos a Hollywood como la meta más alta, como la NFL de esta industria. Entonces dije: si puedo traer esos coaches a México, juntarlos con el talento mexicano y crear comunidad, podemos crecer todos juntos.

    BADHOMBRE: ¿Hubo algún reto o miedo al empezar este proyecto?

    Sebastián Zurita: Sí, obviamente. Esto empezó con dieciséis actores en un teatrito donde ni siquiera había aire acondicionado, trayendo a una de las coaches más importantes del mundo a México. Ella misma me decía: “¿Estás seguro de que quieres hacer esto en México?”. Pasé meses hablándole de por qué era necesario traer este tipo de talleres acá.

    Al principio existía el miedo de que no se llenara, de que fracasara o de que simplemente no funcionara. Pero pasó lo contrario: lo hicimos, la gente salió feliz y al año siguiente creció. Hoy somos más de trescientas personas, con workshops y paneles de industria, algo que también es nuevo para nosotros. Ahora tenemos un día completo no solo de talleres, sino de conversaciones con showrunners, directores, escritores, managers, agentes y gente de Estados Unidos, hablando de los mitos, las necesidades y las herramientas reales para salir adelante en ambos mercados.

    BADHOMBRE: Pasando a un lado más personal, ¿cómo eliges hoy tus proyectos? ¿Desde la intuición, la estrategia o desde lo que te mueve emocionalmente?

    Sebastián Zurita: Hoy los elijo pensando en cuál me va a hacer más feliz. Así de claro. Sinceramente, hace años decía que quería hacer comedia y nadie me daba oportunidad. Luché mucho por hacer comedia y, cuando por fin empecé, llegó un punto en el que solo hacía comedia.

    Creo que tus gustos cambian, tu felicidad cambia y tu búsqueda también. Hoy he sido muy necio en tratar de no repetir cosas que ya hice. Eso cuesta trabajo, porque muchas veces la gente ya te visualiza en algo específico, porque está comprobado que funciona. Pero la idea es ir en contra de esa corriente.

    Busco proyectos que me den una experiencia de vida y personajes que quizá la gente no me contrataría para hacer. Esa es un poco la teoría; lograrlo ya es lo complicado. Hoy busco viajar por el mundo, hacer cosas distintas y trabajar incluso con mi familia o con gente que quiero y admiro.

    BADHOMBRE: Fuera del set y del trabajo, ¿qué te inspira últimamente?

    Sebastián Zurita: Depende mucho del momento. Yo soy una persona creativa; todos los días estoy viendo qué me invento. Me emociona estar imaginando nuevas historias, nuevos proyectos y nuevas maneras de hacer las cosas.

    Puede ser un proyecto de futbol, de vinos, un reality, una serie más densa o algo como Escuadrón 201. En Addiction House tenemos un catálogo de proyectos muy grande y a mí me gusta contar las historias que normalmente alguien diría que no se pueden hacer.

    Eso es lo difícil: encontrar el balance. Por ejemplo, hacer algo como Todo lo que nunca fuimos, que puede tener una parte más comercial, pero también un trasfondo mucho más fuerte. La verdad nunca sé de dónde viene la siguiente idea. A veces estoy pensando en cualquier cosa y de pronto digo: “¿Y si escribo una serie de magos?”. Y ahí empieza.

    BADHOMBRE: Con Invitation Only, ¿qué quieres lograr? ¿Cuál sería ese momento en el que digas: “lo logramos”?

    Sebastián Zurita: El sueño es hacer un estudio. ¿A qué me refiero con eso? A crear un estudio 360: una casa productora con sus propios lineamientos de producción, sus estudios, sus foros, su equipo. Pero, al mismo tiempo, quiero tener una empresa que desarrolle talento.

    Para mí esa empresa debe descubrir actores, escritores y directores, darles sus primeros apoyos y sus primeras oportunidades, sostenida por un estudio que ya esté produciendo y que pueda nutrirse de ese talento. Esa escuela y ese ecosistema pueden ayudar a crear la nueva industria del futuro.

    Me gustaría acercar estas herramientas a quien quiera crecer. En un futuro, quiero que no sea solo para actores, sino también para escritores y directores, con talleres intensivos. También me gustaría replicar este modelo en Argentina, España, Colombia y en otros lugares donde a veces cuesta trabajo que venga gente de fuera a impartir cursos.

    Al final, quiero construir una plataforma de crecimiento y comunidad. Que en vez de competir entre nosotros, podamos crear juntos.

    En esta historia Sebastián Zurita fotografiado por Valentino Patat, Realización Rebeca Mora y Pablo Gonf, Grooming Londono, Asistente de producción Max Juvera, Texto Rafael Escalante y Dirección editorial Juan Pablo Jim.

    Me gusta la cultura pop y Mariah Carey

    PUBLICAR UN COMENTARIO

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.