Artistas que cuestionaron a la “masculinidad” a través del Glam rock
Durante años, hemos creído que la ropa y sus colores configuran nuestro género. Así, las ideas sobre que la falda, los vestidos, las uñas y el color rosa, son solo para las mujeres y los pantalones, los sacos y el azul son de uso exclusivo de los hombres, forman parte de dichas ideologías.
Sin embargo, estas son construcciones sociales e históricas del género y del “deber ser”. De este modo, la moda para hombres siempre ha estado sujeta en su cotidianidad a los estereotipos del hombre hegemónico, es decir, del hombre tradicional basado en el concepto de masculinidad. Masculinidad compuesta de varios adjetivos, como el ser fuerte, seguro, valiente, frío, calculador, seductor y demás aspectos que hemos aprendido de diversos flancos para ser un hombre de verdad.
En este sentido, un hombre se le considera mayormente masculino en relación a su nivel de desapego de la concepción de lo femenino. Así, un hombre con falda, se le podría considerar menos masculino, puesto que su apariencia se relaciona con un símbolo de la feminidad.

Brad Pitt por Mark Seliger para Rolling Stone
Por su parte, la moda ha sido también un parteaguas para romper estos cercos de ideología, pues cada vez es más común ver a hombres usando faldas, transparencias, encajes, accesorios y demás componentes que, hasta hace unas décadas, sólo lucían las mujeres. Esto se debe a una ruptura generacional y su relación con los estereotipos sobre lo masculino y lo femenino. De esta forma, podemos apreciar una mayor presencia de colecciones de grandes diseñadores con ropa andrógina, sin género.
Pero esto no es del todo nuevo y para explicarlo, nos remontaremos algunos años atrás, en donde algunos artistas de talla mundial, desde su performance, desafiaron esos códigos de masculinidad a través de su vestimenta.

Uno de los más distinguidos en el ámbito fue David Bowie. Su apariencia camaleónica se debía a sus constantes cambios de look de acuerdo a sus discos en turno y el discurso de su música. Su apariencia andrógina siempre lo dotó de un gran estilo que no precisamente representaba la moda masculina tradicional. Su cabello, maquillaje y teatralidad, lo alejaba de esa idea de “hombre”, dando como resultado un personaje que seducía por su voz y estilo.

Otro artista que desarrollo un personaje alejado de lo masculino, es el cantante Freddie Mercury, mismo que se asumió como homosexual durante su carrera como músico. En algunos vídeos, se le puede ver vestido de mujer, incluso en conciertos portando prendas que rayaban en la extravagancia como abrigos y coronas, simulando ser una reina y aludiendo al nombre de su banda. Su inseparable bigote daba un contraste del vello masculino con los atuendos femeninos, dando como resultado un híbrido muy peculiar que lo colocó como un rebelde del sistema y el concepto de hombría.

Por su parte, Brian Eno, de la banda Roxy Music, junto a todo el glam rock, fue un desafío hacia la masculinidad. El maquillaje, las chaquiras, terciopelo, los zapatos de plataforma y los estampados de color, hicieron de estos artistas un símbolo suigéneris en su forma de expresarse y vestirse. Eno además de maquillarse, su performance corporal en el escenario era una expresión más cercana a lo femenino, naciendo como una antítesis del rock del “hombre rudo”.
A la lista podemos sumar músicos como Elton John, Marc Bolan, bandas como KISS, New York Dolls hasta algunas más contemporáneas como Scissor sisters o Bad Bunny,quienes siguen cuestionando y poniendo en el centro de las discusiones su forma de vestir y el concepto de lo que es “ser masculino”.



PUBLICAR UN COMENTARIO