Hombres: ¡usen Chanel!
Es una realidad: los hombres aman Chanel. Pero … ¿ese aprecio es recíproco? En la era del consumismo intelectual, las grandes casas de lujo apuestan por complacer a todos por igual. Es raro que una marca no diseñe ropa masculina, en especial, cuando se tiene el poder de atraer a un público que compraría, sin dudarlo, colecciones hechas solo para ellos.
A lo largo de los años, la casa francesa ha presentado a algunos hombres en la pasarela––Brad Kroenign, Jake Davies, Baptiste Giabiconi y Sébastien Jondeau––que enriquecían la narrativa de sus desfiles. Además, cuenta con los embajadores más famosos––y galanes del momento––que potencian su marketing: Timothée Chalamet, Jacob Elordi y G-Dragon y Kendrick Lamar.
Karl Lagerfeld impulsó esta tendencia a principios de los 2000, pero fue Mathieu Blazy quien realmente consiguió el favoritismo varonil total. A diferencia del Kaiser, el diseñador belga se inspira en la moda masculina en lugar de diseñarla directamente. Su primera colección fue un éxito: muchos aseguran no haber visto tanto alboroto en las boutiques de Chanel en años. En París y Nueva York, la gente esperaba horas para conseguir un bolso maxi o una camisa de Charvet.

El deseo frustrado de Chanel para hombre siempre ha existido, pero es importante recordar que la mismísima Coco Chanel tomó prestados códigos masculinos para liberar a la mujer de las restricciones de su época. La maison siempre ha tenido un enfoque femenino, aunque la nueva dirección creativa ha logrado rejuvenecer su legado, generando un efecto dominó que atrae a una masculinidad curiosa por abrazar la camelia.
Vemos ahora cómo estrellas de Hollywood portan con elegancia la ostentosidad francesa de las chaquetas de tweed bouclé —Harry Styles con una versión de leopardo (sin olvidar el traje de rayas que uso en los Brit Awards) y A$AP Rocky combinándola con pantalones sastre y corbata— al mezclarla con su propio estilo urbano. En medio de una hipermasculinidad activa, se vuelve extrañamente radical —y hasta progresista— usar Chanel. Los hombres aman lucir elegantes, y es interesante ver que la maison ya no los ignora.


Ahora existe la libertad de usar lo que nos guste. Quizá no haya necesidad de un “Chanel para hombre”; después de todo, los varones ya usan y reinterpretan sus diseños. Al final, todo se reduce a actitud… y orgullo.
Y no se preocupen, seguirán haciendo tallas más grandes.




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